Don Juan Jácome, vecino de Teocelo, haciendo de deuda ajena suya propia, se obligó a pagar 100 pesos de oro común a Don Pedro de Bedoya y Vargas, podatario de Isidro Romero, vecino de la ciudad de México, por otros tantos que debe su nieto Mateo Jácome, preso en la cárcel de este pueblo; para de la fecha de esta escritura en tres meses cumplidos.
Juan [Francisco] Jácome [Hernández], hijo de Mateo Jácome y Juana Alejandra, natural de Santa María Magdalena Xicochimalco de esta jurisdicción. Fue casado con Mónica [Efigenia] Morales con quien tuvo 6 hijos. Otorga poder para testar a su mujer y a su hijo Nicolás, así mismo los nombra albaceas testamentarios y fideicomisarios. Nombra por sus universales herederos a sus hijos por partes iguales.
Mateo Jácome, vecino del pueblo de Xicochimalco, hijo legítimo de Lorenzo Hernández y de Francisca de la Cruz, otorga su testamento donde declara como bienes suyos 58 vacas de vientre, 13 becerros, 40 caballos, 5 yuntas, 6 yeguas y 2 potros. Declara asimismo ser casado con Juana de Alejandra quien no trajo dote alguna y él contaba con 18 mulas, tuvieron durante su matrimonio 5 hijos. Nombra como albacea y tenedora de sus bienes a su mujer Juana Alejandra y como herederos a sus hijos.
Juan Francisco Romero dijo que Mateo Jácome, vecino que fue de la jurisdicción de Jalapa, por cláusula del testamento que otorgó donde dispone al Alférez como su albacea testamentario y como el otorgante se encuentra enfermo y ocupado en negocios suyos no puede acudir al cumplimiento, por tanto dijo que se aparta del albaceazgo para no usarlo en manera alguna y consiente que los demás albaceas lo usen libremente.
Domingo Navarrete, vecino de la jurisdicción de Jalapa, otorga en arrendamiento y traspaso por el tiempo que le falta, a Mateo Jácome, de la misma vecindad, los potreros de Mahuixtlán y San Marcos, que por escritura de 5 de octubre de 1711 le otorgó en arrendamiento Francisco de Ortega y Castro, con obligación que ha de pagar la renta de 550 pesos por año al mencionado Ortega, a partir de la fecha de esta escritura hasta que cumpla 3 años. Asimismo, le vende 30 caballos a 6 pesos cada uno, 50 vacas a 6 pesos 3 reales, 22 becerros a 3 pesos, cuyas cantidades importan 558 pesos 4 tomines de oro común, cantidad que ha de pagar a Francisco de Ortega y Castro.
Doña María Hernández, vecina de Xicochimalco, viuda de Antonio González, dio su poder cumplido a Sebastián de Acosta, vecino de Jalapa, y a Mateo Jácome, su hermano, vecino de Xicochimalco, para que en su nombre puedan parecer ante las justicias de Su Majestad, y asistan a la partición que se hiciere de los bienes y hacienda que quedaron por fin y muerte de su marido, entre la susodicha y sus hijos; y cobre todos los reales, pesos, bienes muebles y raíces que por dicha partición le cupiesen.
Mateo Luis, hijo natural de María de la Santísima Trinidad, difunta vecina que fue de este pueblo de Jalapa, y María Josefa Jácome, hija legítima de Mateo Jácome y de Juana Alejandra, difuntos, vecinos que fueron de este pueblo, otorgan poder para testar el uno a la otra y el otro a la otra, y ambos a sus hijos Simón Antonio y Lázaro Luis, y de la misma manera se nombran albaceas testamentarios y fideicomisarios. Nombran como herederos universales a sus hijos.