El capitán Roque Gutiérrez de Ceballos como albacea de su hermano el racionero Boecio Gutiérrez, se convino con don Francisco Escalante, mercader, vecino de Jalapa, en dar por finiquitadas el uno con el otro, todas las cuentas, dares y tomares que tuvo con su hermano Boecio Gutiérrez.
Luis de Benavides Albacete, clérigo, estante en Naolinco, vende al beneficiado de Tlacolula, Boecio Gutiérrez, un esclavo negro en 250 pesos de oro común.
Boecio Gutiérrez, beneficiado de Tlacolula, dio carta-poder a Baltazar de Fraga y a don Antonio González, para que parezcan en su nombre ante el Alcalde Mayor de Jalapa, y en la venta que se hace de la mitad del trapiche de Nexapa, tierras, cañaverales, y negros, por bienes de los herederos de Sebastián Díaz, a fin de que hagan las posturas de los precios en el remate de la mitad del trapiche.
Manuel Rodríguez de Maya, vecino de Jalapa, vende a Boecio Gutiérrez unas casas en Jalapa, por el valor de 500 pesos de oro común.
Urbán de Pineda, vecino de esta provincia, declaró haber comprado, a ciertos plazos, la Venta de Las Vigas a Boecio Gutiérrez, beneficiado de Tlacolulan; y ahora, por esta escritura traspasa el dicho sitio de venta con lo a él anexo, en favor de Francisco de Zea, quien se comprometió a pagar 320 pesos de oro común a Boecio Gutiérrez, según los plazos convenidos en la primera carta de venta.
Tomás Rodríguez, vecino de Jalapa, vende a Boecio Gutiérrez, clérigo, beneficiado del partido de Tlacolula, un esclavo mulato llamado Sebastián, de 10 años de edad, por el precio de 200 pesos de oro común.
Rodrigo Hernández, vecino de Jalapa, vende a Boecio Gutiérrez, beneficiado del partido de Tlacolula, ausente, cuatro sitios de estancia, tres de ganado menor y uno de ganado mayor, en términos de la provincia de Jalapa, por el precio de 1 000 pesos de oro común.
Alonso García de la Torre, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco Pérez Romero, de la misma vecindad, 133 pesos de oro común, por razón de otros tantos que se comprometió a pagar por su persona al beneficiado Boecio Gutiérrez, en esta manera: 33 pesos dos meses después de la fecha de esta escritura y los 100 pesos restantes de allí en otros dos meses corridos.
Boecio Gutiérrez, beneficiado de Tlacolula, vende a don Alonso García de Santiago, mercader, un esclavo negro llamado Andrés, de más de cuarenta años, y catorce mulas y machos, 772 pesos de oro común.
Juan de la Peña, vecino de la Puebla de los Ángeles, declaró que la merced hecha a don Antón Gómez, vecino de Tecamachalco, de un sitio de estancia para ganado menor en términos de Xilotepec, pertenece a Boecio Gutiérrez, beneficiado de Tlacolula.