Luis de Benavides Albacete, clérigo, estante en Naolinco, vende al beneficiado de Tlacolula, Boecio Gutiérrez, un esclavo negro en 250 pesos de oro común.
Alonso de Sierra, vecino de esta provincia, se obligó a pagar al padre beneficiado Luis de Benavides Albacete, 125 pesos de oro común, por razón y precio de 50 fanegas de maíz que le vendió, a 20 reales cada fanega, para el día de San Juan, en junio del presente año de 1604.
Lucas de Padilla, con poder de Luis de Benavides Albacete, presbítero, solicitó a Juan de Melgar Orozco, Alcalde Mayor de Jalapa, que mande comparecer con juramento a Juan de Quirós[Juan de Quiroz], vecino de esta provincia, y reconozca un adeudo de 4200 pesos de oro común a su parte, según consta de una cédula que presentó.
Rodrigo Hernández, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Luis de Benavides Albacete, clérigo, presbítero y beneficiado de Tlalixcoyan, y a Francisco de Roca Mora, su sobrino, 350 pesos de oro común, precio de 224 fanegas de maíz que el citado clérigo le vendió: la mitad para mediados del mes de mayo, y el resto para el 24 de junio del presente año.
Juan de Quiroz, Luis de Benavides Albacete, clérigo, y Jerónimo de la Vega, estantes en Jalapa, formaron una compañía para fabricar azúcar en un trapiche e ingenio que el primero va haciendo en su tierras, ubicadas en esta provincia, durante ocho años.
Luis de Benavides Albacete, clérigo, residente en Jalapa, dio su poder cumplido a Juan de Quiroz para que lo represente en todos sus pleitos civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, y mercaderías que le fueren debidos en esta Nueva España.
Luis de Benavides Albacete, clérigo residente en esta provincia de Jalapa, vende a Boecio Gutiérrez, vicario de Tlacolula, una esclava negra llamada Juliana, en 434 pesos de oro común.
Luis de Benavides Albacete, clérigo, revocó en todas sus partes el poder que otorgó a Juan de Quiroz el 6 de octubre del presente año, para que lo representara en todos sus pleitos civiles y criminales.
Luis de Benavides Albacete, clérigo, estante en Naolinco, dio carta-poder a Alonso del Moral, vecino de Veracruz, para que en su nombre pueda pedir y cobrar cualesquier pesos de oro común que le debieren en esta Nueva España.
Luis de Benavides Albacete, clérigo, el licenciado Esteban de Contreras, abogado de la Real Audiencia y el Alférez de la ciudad de Mérida, Francisco Martín Redondo, formaron una compañía en la cual cada uno puso 200 pesos de oro común para comprar mercaderías en la ciudad de Mérida y venderlas en la nueva Veracruz.