Miguel Jerónimo López de Ontanar, albacea fideicomisario y tenedor de bienes que quedaron por muerte de Ana de la Cruz, usando de esta facultad, vende a Juan de Aguilar, vecino de Jalapa, las casas con solar donde vivió Ana de la Cruz, que mide 80 varas de largo y 35 de frente, colinda al oriente con casa y solar de Juan Prieto Rendón, al poniente con callejón que baja a la Ermita de Santiago y calle en medio, al norte y sur con casa y solar de Antonio Salazar, en 120 pesos de oro común.
José Méndez, natural del desierto de Perote, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Juan Méndez y de Jerónima de San Miguel, otorga su testamento donde declara ser hermano de las Cofradías del Santísimo Sacramento en la iglesia parroquial del Curato de Ixhuacán de los Reyes, y de la de Jesús Nazareno en la iglesia de San Pablo de Tlaxcala; es casado con Ana de la Cruz, dijo que le prometieron como dote 700 pesos pero a la fecha sólo ha cobrado 120; como caudal propio tiene 100 reses de ganado mayor entre toros y vacas en el rancho propio nombrado Nacaspatlagua en la doctrina de Ixhuacán; otro sitio de tierra para ganado mayor nombrado Tenextepec ubicado en la jurisdicción de Jalacingo, que tiene impuesto 2, 000 pesos de principal a censo a favor de la obra pía que instituyó Antonio de Guevara Unzueta. Nombra como albaceas y herederos a sus hijos Diego y Juan Méndez.
Salvador Hernández, Teresa Hernández y Olaya Hernández, hermanos, pardos, hijos legítimos y herederos de Francisco Hernández y de Ana de la Cruz, pardos difuntos, venden a Juana Francisca de Villa, mujer legítima de Cristóbal de Acosta, un solar de 30 varas de frente y 78 de fondo ubicado en la plazuela que llaman de Juan de Thormes, linda al poniente con la Calle Real que va para el Calvario y con solar de Antonio Jaimes, al oriente con la barranca de Xallitic, al norte con una ermita principiada que hace frente a la casa de Bernardo de Castro y a la de José de Casanova, al sur con las otras 20 varas de frente de dicho solar y con el mismo fondo que el solar de las 30 varas donde actualmente vive Juan de los Santos. En dicho solar están fabricados unos paredones de cal, piedra y barro que pertenecen a Inés Martín, parda viuda de José Orlachea, quien asimismo vende los paredones en 60 pesos de oro común cuya cantidad se da por entregada. El solar lo venden en 30 pesos de oro común que asimismo se dan por entregados.
Salvador, Teresa y Olaya Hernández, hermanos pardos libres, hijos legítimos y herederos de Francisco Hernández y Ana de la Cruz, difuntos, vecinos de la provincia de Jalapa, venden a Juan de los Santos, un solar de 20 varas de frente y 78 de fondo que linda al norte con solar de Juana Francisca de Villa, mujer de Cristóbal de Acosta, al sur con solar de la Cofradía del Santísimo nombre de Jesús, al poniente con la Calle Real que va al Calvario y al oriente con la barranca de Xallitic que esta en este pueblo en la plazuela que llaman de Juan de Thormes. La venta se hace en 20 pesos de oro común que ha recibido.
Joseph [José] de Nares, mercader y vecino de esta villa de Córdoba, en voz y en nombre de Ana de la Cruz, parda libre, vecina de la Nueva ciudad de la Veracruz, en virtud de su poder, otorga que vende al Alguacil Mayor Gregorio Martínez de Solís, un mulato esclavo nombrado Pedro de la Cruz, de edad de veinte años, criollo de dicha ciudad, de color prieto. Lo vende en precio de 200 pesos de oro común.
Sem títuloAna de la Cruz, viuda de Juan Jacinto, vecina de este pueblo, hija natural de Juana Francisca y José de la Cruz, otorga su testamento, donde declara lo siguiente: le debe a Antonio Cardeña lo que él diga deberle; Pedro del Río Aboza, vecino de San Juan de los Llanos, le debe 105 pesos; Juan Antonio de Bolostreaga, que fue vecino de La Antigua Veracruz y ahora de Maltrata le debe 30 pesos. Como bienes tiene: una casa de vivienda; 7 yuntas de bueyes; 4 vacas con sus crías y 4 becerros; 8 yeguas; un potro alazán; una mula vieja; unas casas ubicadas en el rancho que tiene arrendado a los padres de San Francisco; 7 cabezas de ganado; 4 guajolotes; 3 gallinas. Nombra por sus albaceas a Miguel Jerónimo López de Ontanar y a don Antonio Cardeña y por heredera a Juana Teresa de 12 años de edad, niña que ha criado en su casa.
Ana de la Cruz, viuda de Juan Jacinto, vecina del pueblo de Jalapa, otorga codicilio a su testamento aclarando que deja a Juana Teresa 100 pesos de oro común que se le entregarán cuando se case y si a los 25 no lo ha hecho, se le entreguen para que pueda disponer de ellos. Deja como heredera a su alma por no tener herederos forzosos; manda que luego de fallecer se vendan sus bienes para los costos de su altar y el remanente de sus bienes se ponga a renta dejándolos a disposición de sus albaceas para la distribución en misas rezadas.
Ana de la Cruz, mulata libre, mujer legítima de Juan Jacinto, ausente, dio su poder cumplido a Miguel Jerónimo López de Ontanar, vecino de Jalapa, para que en su nombre parezca ante las Justicias de esta jurisdicción, y pida se alce el embargo que se hizo contra los bienes suyos y de su marido; con libre y general administración.
Lorenzo Cabello, vecino del pueblo de San Agustín de las Cuevas, jurisdicción de la ciudad de México, residente en la jurisdicción de esta villa de Córdoba, hijo de Pedro de León y de Gertrudis Cabello, difuntos, otorga su testamento en la manera siguiente: Manda sea sepultado en la iglesia parroquial de esta villa. Declara estar casado con Anjelina [Angelina] de la Cruz, vecina de la provincia de Chalco, hija de Fulano Ramírez, de cuyo nombre no se acuerda, y de Ana de la Cruz, difuntos. Al tiempo de contraer matrimonio no tuvieron ni tenían ningunos bienes, y durante el mismo no han tenido hijos. Declara por sus bienes dos mulas y un macho de color pardo, dos caballos viejos de carga con sus aparejos, una silla vaquera con su estribera y su freno, y un hacha. Nombra por su albacea y heredero a Antonio Martínez rromano [Romano] vecino de dicha villa. Revoca cualquier otro poder para testar, y pide que el presente se guarde y cumpla como su postrimera voluntad, en cuyo testimonio es fecho en el trapiche nombrado La Concepción de Nuestra Señora, que posee dicho Antonio Martínez Romano.
Sem títuloMiguel Jerónimo López de Ontanar y Antonio Cardeña, vecinos del pueblo de Jalapa, albaceas fideicomisarios que quedaron por muerte de Ana de la Cruz, parda libre, viuda de Juan Jacinto, declaran que la difunta otorgó codicilio el 12 de marzo de este año donde señala que quedaron ciertos bienes muebles y raíces, ello para que sean manifiestos a las personas que pretendieren derecho a esos bienes y quieran hacer inventario.