Miguel Jerónimo López de Ontanar, albacea fideicomisario y tenedor de bienes que quedaron por muerte de Ana de la Cruz, usando de esta facultad, vende a Juan de Aguilar, vecino de Jalapa, las casas con solar donde vivió Ana de la Cruz, que mide 80 varas de largo y 35 de frente, colinda al oriente con casa y solar de Juan Prieto Rendón, al poniente con callejón que baja a la Ermita de Santiago y calle en medio, al norte y sur con casa y solar de Antonio Salazar, en 120 pesos de oro común.
Don Francisco Miguel de Campo, como principal obligado y Miguel Jiménez Carralero, vecinos del pueblo de Jalapa, se constituyen en fiadores reales y llanos, y dicho Francisco Miguel del Campo declara que por cuanto el Alférez Sebastián de Flores Moreno, el Tesorero Miguel Jerónimo López de Ontanar, Juan Prieto Rendón, Diego de la Torre Arnate, entre otros vecinos de este pueblo, le otorgaron poder para la recaudación de las Reales Alcabalas y para el seguro entrego de la renta se obligan de enterar en la Real Caja de la Ciudad de México, 975 pesos que fueron los que cupieron en el rateo que se hizo entre las demás provincias a quienes se remataron las Reales Alcabalas y les cupo dicha cantidad a esta provincia, la de Jalacingo, y Tetela.
El Capitán Miguel Jerónimo López de Ontanar y doña María Francisca de Urquía, su legítima mujer, vecinos del pueblo de Jalapa; el primero hijo legítimo de Luis López de Ontanar y de doña Ana Antonia de Sotomayor, y la segunda hija legítima del Capitán Andrés de Urquía y de doña Sebastiana de la Peña, otorgan que se dan poder para testar mutuamente el uno para el otro y el otro para el uno, para que el que viva ordene el testamento. El Capitán Miguel Jerónimo López de Ontanar declara que ha habido en su matrimonio la cantidad de 1, 000 pesos de oro común, una esclava que vendió, algunas prendas de oro y plata, entre otras cosas. Declaran que tuvieron 2 hijos legítimos. Asimismo se nombran albaceas mutuamente.
El Licenciado Miguel Pérez de Medina, Cura Vicario y Juez Eclesiástico de la jurisdicción de Jalapa, otorga poder especial al Capitán Miguel Jerónimo López de Ontanar, para que en su representación parezca ante el Tribunal de la Santa Cruzada de la Ciudad de Puebla de los Ángeles y en los demás tribunales superiores e inferiores, y se constituye en su fiador, como administrador que será de la Santa Bula de Cruzada que en este partido fueron de la Sexta Predicación de Undécima Concepción Venial de los 2 años antecedentes de su cargo.
El Capitán Bartolomé de Castro, mercader y vecino del pueblo de Jalapa, dijo que Juan de Thormes, asimismo mercader de esta vecindad, difunto, por cláusula de testamento que otorgó en la Nueva Ciudad de la Veracruz, donde ordena y manda se impongan 1, 000 pesos de oro común de principal censo sobre fincas seguras en este pueblo para que los 50 pesos que le corresponden de rédito anual se entreguen al mayordomo que es y fuere de la Cofradía del Santísimo Sacramento en la Iglesia Parroquial, cuya institución fuese con intervención del actual Mayordomo de la Cofradía, el Capitán Miguel Jerónimo López de Ontanar. En cuya virtud el otorgante vende a la Cofradía del Santísimo Sacramento 50 pesos de oro común en reales de censo tributo y rédito anuales hasta la redención del principal que instituyó a favor de la mencionada Cofradía.
Don Nicolás Hernández, gobernador actual de Jalapa; sus alcaldes Juan Francisco, Diego Ramos y Diego Mateo; regidores Juan Alonso y Luis Diego; alguacil mayor, Lázaro Salvador, escribano Francisco Miguel, dijeron que por real cédula de Su Majestad se ordenó se pongan maestros de escuela en los pueblos de esta jurisdicción, para que enseñen a las muchachas y muchachos la doctrina cristiana; y en su cumplimiento, la real justicia de esta provincia les asignó a Miguel Jerónimo López de Ontanar, español, vecino de Jalapa, el cual se ha concertado con dicha justicia y los otorgantes, por tiempo de cuatro años, a razón de 150 pesos de oro común anuales, más 12 fanegas de maíz y un huevo cada muchacha y muchacho a la semana, a partir del 15 de marzo del presente año.
El Capitán Bartolomé de Castro, el Alférez Juan Francisco Romero, don Juan Frías de Cartagena, Miguel Jerónimo López de Ontanar, Alonso de Torquemada, Juan Prieto Rendón, entre otros vecinos de los pueblo de Jalapa, Coatepec, Ixhuacán de los Reyes y Naolinco, todos juntos de mancomún otorgan poder especial al Alférez Pedro Román, vecino de la Ciudad de México, para que en sus nombres parezca ante el Tribunal de Reales Alcabalas y pida en nombre de esta provincia se les rematen las Reales Alcabalas por el tanto que otra persona diere, presentando los escritos que sean necesarios para ello.\r\n
El Alférez Sebastián de Flores Moreno, el Capitán Bartolomé de Castro, el Tesorero Miguel Jerónimo López de Ontanar, entre otros vecinos de esta provincia, otorgan poder especial a don Francisco Miguel de Campo, de esta misma vecindad, para que en sus nombres pueda conferir con las demás provincias y sus vecindades o personas las cantidades que a cada uno le ha de tocar y debe pagar cada año por las Reales Alcabalas.
El Alférez Sebastián de Flores Moreno, el Capitán Miguel Jerónimo López de Ontanar, el Capitán Antonio de Campo, el Alférez Juan Meléndez Favio, don Álvaro de Paredes y Valdéz, José Ramos de Bustos, Diego de la Torre Arnate, entre otros vecinos de Jalapa, dijeron que por noticia que les ha llegado, el Capitán don Luis Fernández de la Flor y Pareja, Caballero del Militar Orden de Santiago, ha sido notificado salga de ella so pena pecuniaria, y atendiendo a las buenas partes, calidades y méritos que concurren en él, otorgan poder especial a José de Ledezma, Procurador del Número de la Real Audiencia, para que los represente y parezca ante la Real Audiencia y demás tribunales que convengan y pida la corroboración y enmiendas expresando los fundamentos, motivos y razones de la noticia que les ha llegado.
Alonso de Orenza González, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que sustituye el poder que tiene de Ana de Mojica, viuda del Capitán Juan de Medina Caraveo, y de su hija Juana de Medina Mojica, su mujer legítima, en el Capitán Miguel Jerónimo López de Ontanar y en don García González de Albelda, Justicia Mayor y Capitán de Guerra, para todo género de pleito, causas y negocios civiles y criminales movidos y por mover que al presente y en adelante tuviera.