Doña Isabel López Ruiz Matamoros, vecina de este pueblo, como heredera de su padre Don Juan López Ruiz Matamoros, tiene interpuesto litigio contra Antonio Ramírez, vecino de Jalapa, sobre la porción de un solar que su padre por su testamento dejó como bienes suyos, por cierto débito de que le era deudor Diego Ramírez, difunto; atento a lo cual, dio su poder cumplido a José Antonio Manrique, estante en este pueblo y vecino de Jalacingo, para que en su nombre prosiga y fenezca en todas sus instancias dicho litigio.
Isabel López Ruiz Matamoros, vecina de Jalapa, revocó el poder que dio a Don Francisco Leandro, Procurador de la Audiencia Ordinaria de la nueva ciudad de Veracruz, y otorgó poder cumplido a José Antonio Manrique residente en este pueblo y vecino de Jalacingo, para que en su nombre prosiga, fenezca y acabe el pleito y demande, que contra ella tiene el Capitán Don Salvador Fernández Marín, vecino de la NuevaVeracruz, sobre cierta cantidad de ganado que está indiviso, en un rancho de la jurisdicción de la Antigua Veracruz.
Don Dionisio Cristóbal actual Gobernador del pueblo de Jalacingo y don Miguel Hipólito, Gobernador pasado, mediante don Marcos de Mendoza, intérprete, declara que don Miguel Hipólito, en 1698, año en que obtuvo el cargo de gobernador en nombre de los electores, con quienes hizo junta y cabildo para efecto de donar un solar a José Antonio Manrique, vecino de este pueblo, en remuneración y paga por haberle ayudado en la Ciudad de México en un pleito sobre tierras que tenía pendiente esta comunidad con el pueblo de San Juan Xiutetelco, sin cobrarles estipendio alguno.
Josefa del Moral, viuda de José Domínguez, vecina del pueblo de Naolinco, por sí y en nombre de María Domínguez y José Domínguez, sus hijos, otorgan poder especial a José Antonio Manrique, Notario Eclesiástico, para que en su representación pida división y partición de los bienes que quedaron por muerte de María Ortiz, su suegra, con beneficio de inventario, asimismo se haga división entre los demás herederos, nombre tasadores y partidores para las cuentas que apruebe o contradiga.
Doña Juana Agustina de la Gala, vecina de Jalapa, dio su poder cumplido a Don José Antonio Manrique, vecino de Jalacingo, y a Don Lucas Francisco de Ayala, vecino de Jalapa, para que en su nombre cobren de Don Diego Pérez Toledano, vecino de Teziutlán, 100 pesos de oro común y 5 pesos más de sus réditos que le debe.
Cipriano de Arriaga, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a José Antonio Manrique y en segundo lugar a Lucas Francisco de Ayala, de la misma vecindad, a ambos con la misma facultad para que en su representación y como heredero de Francisca de Orduña Castillo, prosiga y acabe la demanda que tiene interpuesta sobre los bienes que quedaron por su fallecimiento.
El Capitán Don Antonio Beltrán, vecino y dueño de hacienda en el desierto de Perote, dio su poder cumplido a José Antonio Manrique, vecino de Jalacingo, para que en su nombre pueda administrar su recua de mulas.