El Capitán Juan de Malpica y José García, vecinos de la jurisdicción de Jalacingo, dijeron que poseen un sitio de ganado mayor en un monte alto de pinos, a una legua de la peña grande de Perote que llaman el Cofre, en el paraje que nombran Cuistlastepec, al norte hay un llano de pinos claros, al sur linda con otro sitio de ganado menor del hospital de Perote y al norte con una barranca de piedras, el cual heredaron de Simón Hernández. Cuyo sitio otorgan que venden a Manuel Hernández, vecino de la jurisdicción de Jalacingo con todas sus aguas, pastos, abrevaderos, entradas, salidas, usos y costumbres, en 400 pesos de oro común, 300 de ellos los ha entregado y los 100 restantes le ha de pagar a José García en dos años.
Doña María Nicolasa de Torquemada, mujer legítima de Agustín Suárez, vecina del pueblo de Jalapa, vende al Capitán Juan de Malpica, un pedazo de solar que tiene, en virtud de la venta que le hizo el Bachiller Pedro Perdomo, bajo los linderos contenidos en la escritura, cuyo solar mide 79 varas y ¾ de frente y 56 y 85 de fondo y ancho, en 280 pesos de oro común a censo redimible, con obligación de pagar 14 pesos de réditos en cada año, con la condición de que si María González vendiera su solar, le deje una parte para los arrimos sin que le cobre nada.
Pascuala Gertrudis Muñoz, mujer de Diego Molina, vecinos de este pueblo de Jalapa, con licencia y expreso consentimiento de su esposo, vende un solar ubicado en este pueblo en la Calle de las Tinas, donde hace frente con su casa, calle en medio, con 15 varas de frente, por el fondo linda con casa del Capitán Juan de Malpica, por el norte con solar, sitio y su casa, por el lado sur con solar del Alférez Juan Romero, en precio de 15 pesos, al que no hizo escritura y que ahora solicita Antonia Hernández, hija y heredera universal de Maria González, difunta.
Don Luis Ruiz Sotomayor, vecino de este pueblo de Jalapa, posee una casa que compró al Capitán don Juan de Malpica, con un gravamen de 200 pesos de censo principal y 10 de réditos, a favor del convento del padre San Juan de este pueblo de Jalapa, cuya casa tiene autorización de vender, trasladando el gravamen del censo a otra casa que el señor Sotomayor construyó en la Calle Real que conduce a la Parroquia del Calvario, cuyos linderos son por el frente con casa del Capitán José Robledano de Cardeña, calle en medio, por el costado sur hace esquina con casa de Pedro Montiel, calle en medio, por el norte con casa de los herederos de Juan Ortiz y por el fondo con otra casa pequeña del vendedor.
El Teniente de Caballería don Juan José Rincón, vecino y labrador en el pago de Perote, otorga poder general a don Sebastián de Torres y don Juan de Malpica, vecinos de la Ciudad de México, para que lo representen en todos sus pleitos y causas civiles y criminales.
Pascual de Castro, vecino del pueblo de Jalapa, vende al Capitán Juan de Malpica, dueño de recua, vecino de esta provincia, una esclava mulata nombrada María de Guadalupe de 36 años de edad, que a su vez compró a Magdalena Josefa de la Higuera el 10 de mayo de 1713. La venta se hace libre de empeño, enajenación e hipoteca, sin asegurarla de ninguna tacha, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 200 pesos de oro común que se da por entregado.
El Capitán Juan de Malpica, dueño de recua, vecino de la jurisdicción de Jalapa, dijo que en el tiempo en que concertó matrimonio con Micaela, hija legítima del Capitán Antonio de Campo y de doña Petronila de Rosas y Velasco, se le mandaron en dote 4 859 pesos de plata, y por haber tenido efecto el matrimonio hacen entrega de su dote, entre los que se encuentra bienes inmuebles como: cama, colchones, ropa de cama, alhajas, ropa, y 4 000 pesos de a 8 reales de plata en doblones de a 16 y de a 8, entre otros bienes.
El Capitán Juan de Malpica, dueño de hacienda y recua, vecino de la jurisdicción de Jalapa, dijo que en la escritura de transacción y recibo que le otorgaron sus hijos y yernos de la legítima materna, para cuyo cumplimiento le transfirió a Fernando Bazán de Otero, su yerno, la hacienda nombrada Nuestra Señora del Rosario, alías San Antonio Ateguetla, por la cantidad de 7, 000 pesos de oro común, incluyéndose en esta cantidad 1, 000 pesos que sobre sí tiene de censo principal, que fue en lo que se avaluó en los aprecios que se hicieron para la fundación e imposición de la capellanía de 3, 000 pesos de principal que goza el Bachiller Tomás de Malpica, su hijo, como consta en la fundación a que se refiere y respecto a que Fernando Bazán de Otero le ha pedido le dé los títulos y papeles que tocan y pertenecen a dicha hacienda de Teguetla, por lo que éste consiente que se le otorgue un testimonio de él sacándose de la fundación de capellanía que está en poder de Tomás de Malpica.
El Capitán Juan de Malpica, vecino del pueblo de Jalapa, labrador en la provincia de Jalacingo, dice que por aumentar en el ornato y culto divino de la Cofradía de la Purísima Concepción de la iglesia parroquial de este pueblo, hace gracia y donación de un pedazo de solar de 20 varas de frente y 27 y media de fondo donde tiene construido unos paredones de cal, piedra y barro, ubicado en la Calle Real que va para los Tecajetes, linda por el oriente con casa y solar de Francisco de Manzanilla, al norte con solar del Capitán Antonio Cardeña, al poniente con solar de los herederos de Francisco de Rivera, al sur con calle en medio casa y solar de Pablo Montiel.
El Capitán Juan de Malpica, dueño de recua, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder general al Capitán Antonio de Campo, para que lo represente en todas sus causas, negocios civiles y criminales que al presente tiene o tuviere, así demandando como defendiéndolo, sobre cuya razón parezca en juicio haciendo pedimentos, requerimientos, embargos de bienes, ventas y demás autos judiciales que convengan.