El Alférez Don Juan Ruiz Fernández, vecino de Jalacingo, hijo legítimo de Don Toribio Ruiz Fernández y de Doña Catalina Rodríguez Balesas, difuntos, vecinos que fueron del pueblo de Requejo, jurisdicción de la Villa de Reynosa, Arzobispado de Burgos, reinos de Castilla, dijo haber heredado algunos bienes de los dichos sus padres, y por hallarse al presente con bastante caudal para sustentar sus obligaciones; y considerando la cortedad en que se pudieran hallar sus sobrinos, hijos de sus hermanos, fue su voluntad que su hermano el Bachiller Don Antonio Ruiz Fernández, cura propietario de Requejo, distribuya entre sus sobrinos y su persona, 3000 reales de vellón y otros bienes de menaje de casa, que le cupieron por herencia.
El Alférez Don Sebastián Ruiz Fernández, Don Francisco Ruiz Fernández, dijeron que su madre Doña Isabel de Medina y Landa, vecinos todos de Jalacingo, tiene la intención de fundar una capellanía de misas de 3000 pesos de principal, sobre el trapiche nombrado San Juan, ubicado en términos de Tlapacoya, para que ha título de ella, se ordenen de todas órdenes el Bachiller Don Antonio Ruiz Fernández, hermano de los otorgantes, y no la pueda fundar si no es en el quinto de sus bienes, y éste no alcanza, y para que las almas de su padre y demás difuntos tengan este beneficio, y su hermano se pueda ordenar; por lo tanto, renuncian, traspasan y transfieren a su madre, los derechos que como hijos tienen a los bienes de Doña Isabel de Medina y Landa, para que pueda fundar la dicha capellanía.
Doña Isabel de Medina y Landa, viuda del Alférez Don Juan Ruiz Fernández, vecina de Jalacingo, funda una capellanía de misas por su alma, la de su marido, padres e hijos, con 3000 pesos de principal y 150 pesos de réditos anuales, que fueron instituidos sobre un trapiche de hacer azúcar nombrado San Juan, situado en términos de Santa María Tlapacoya. Designó como primer capellán a su hijo el Bachiller Don Antonio Ruiz Fernández.