Don Tomás de la Cruz, Gobernador del pueblo de San Jerónimo Coatepec; Bernardo de los Santos y Diego de la Cruz, Alcaldes, dijeron sin intérprete por ser ladinos, que en cumplimiento con lo mandado a tener escuela en cada pueblo, se obligan a pagar a José Pérez de esa misma vecindad, 70 pesos de oro común en cada año, más 12 fanegas de maíz, por 4 años que han de contarse del 17 de julio del presente año, más un huevo por semana que ha de entregar cada muchacho, y una india tesquí para que le haga tortillas y atole, y el maestro es obligado a tener escuela donde ha de enseñar la lengua castellana, a leer y escribir a los muchachos desde los 5 años hasta que tomen estado y las muchachas hasta los 10 años.
Pascual de Torres, Gobernador del pueblo de Xicochimalco; Miguel de la Cruz y Lorenzo Martín, Alcaldes; José de la Cruz y Felipe de la Cruz, Regidores; y Tomás de la Cruz, Escribano, dijeron sin intérprete, que en cumplimiento de lo mandado sobre que haya escuelas en todos los pueblos, por la presente se obligan a pagar durante 2 años a Salvador Jiménez, vecino de esta jurisdicción, 100 pesos de oro común, más una fanega de maíz en cada mes, un huevo por muchacho cada semana, una india tesquí para las tortillas y atole, con calidad de que han de tener escuela sin hacer ausencia y en caso de que lo haga, deje a otro en su lugar para que les enseñe la lengua castellana, la doctrina cristiana, a leer y escribir, a los muchachos desde los 5 años hasta que se casen y a las muchachas hasta los 10.
Juan de Lezama, José de la Gasca, Tomás de la Cruz, Juan Jácome, Félix Marín, entre otros vecinos del pueblo de Xicochimalco, en su nombre y de los demás vecinos, otorgan poder especial a don Domingo Navarrete y a Mateo Luis, vecinos de la jurisdicción de Jalapa, para que en sus nombres sigan por todas las instancias, grados y artículos el pleito y demanda que tienen puesta en el juzgado de esta jurisdicción contra Antonio de Aragón, así como para que los represente en todos sus pleitos y causas civiles y criminales, eclesiásticos y seglares comenzados y por comenzar.
Don Joaquín de Mora, de esta vecindad, dijo que por fallecimiento de Tomás de la Cruz, vecino que fue de este suelo, quedó una casita ubicada al oriente de la barranca de Jalitic [Xallitic] con 39 varas de frente y 67 de fondo, la cual linde por dicho viento que es su frente con el callejón que va por detrás de la casa que fue de Isabel López; por el poniente con solar que fue Juana Rafaela; por el norte con solar que poseyó Francisco Alarcón y por el sur con otro de Bartolo Bustillos. Cuya casita se le adjudicó a don Francisco Bustillos en pago de una deuda que a su favor contrajo Cruz y, habiendo hecho Bustillos cesión de bienes para pago de sus acreedores, entró la expresada casa en el concurso del cual fue nombrado síndico el relacionante y con tal investidura, de acuerdo de los acreedores, hizo venta de dicha finca al Presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa para sí y para la casa de ejercicios de esta villa, que se conoce bajo la advocación de señor San Ignacio, a doña María Josefa de Viera y Álvarez y a don José María Becerra en precio de 450 pesos por tercias partes que le exhibieron los relacionados. Habiéndoles hecho la venta a éstos señores y casa de ejercicios, por ser los dueños del agua que nace en terreno de la referida casa. Dicha cantidad la tiene distribuida a los accionistas del dicho concurso, desde el momento que la percibió. Y en atención a que estos no han podido reunirse para hacerle ver al tribunal, su adherencia a la venta explicada y que sí se tratase hoy de practicar los trámites convenientes a recoger las legales credenciales del consentimiento de esos sujetos sería demorar mucho el negocio y ocasionaría enormes gastos por no hallarse en costas distancias, pues alguno de ellos está fuera de la República, el relacionante se ha resuelto garantizar por sí la venta y formalizar de ella la correspondiente escritura. Por tanto, confiesa haber recibido los 450 pesos de parte de doña María Josefa de Viera una tercera parte; don José María Becerra una sexta parte; el presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa, una sexta parte por sí y una tercera parte por la casa de ejercicios y les otorga el recibo a dichos compradores. Y estando presente el Presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa dijo que por sí y por la casa de ejercicios de señor San Ignacio de esta villa, la acepta según y como se haya extendida y recibe en el acto de mano de don Joaquín los títulos primordiales y de adquisición de la repetida casita.
Sem títuloLos naturales del pueblo de San Andrés Tlalnelhuayocan, junto con su Gobernador Lorenzo de la Cruz, sus Alcaldes don Nicolás Jerónimo y don Tomás de la Cruz, sus Regidores don Francisco Baltazar y Andrés de los Ángeles y su Escribano Pascual Francisco, otorgan poder general a don Juan Manuel Castañón, vecino del pueblo de Jalapa, para que los defienda y demande en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles, eclesiásticos y seculares.
Manuel González y Juana González, vecinos de Jalapa, hijos y herederos de Toribio González, venden a Pedro Cruz, una casa de paredes techada de madera y tejas, con el solar que le pertenece, ubicada en el Barrio de Techacapa, linda al oriente con casas del difunto Tomás de la Cruz y Antonio Rivera, al sur linda con solar del Santo Nombre calle en medio que llaman San José, al poniente con solar y casa de Antonio Bermon, y al norte linda con casa y solar de Juan Licona; propiedad que compró a Juana Villegas. La venta se hace en 400 pesos que han recibido en dinero de contado.
Don Francisco del Día, don Juan de Ariza, Antonio de Noriega, José Tavera, Francisco Javier López y Tomás de la Cruz, vecinos del pueblo de Jalapa, litereros y alquiladores de bestias para el Camino Real, otorgan poder especial a don Pedro Alcántara Barraza, Procurador del Número de la Real Audiencia de la Ciudad de México, para que comparezca ante el señor Virrey, donde haga presente los notables perjuicios, perdidas y atrasos que sufren, con los muchos bagajes que continuamente se les están pidiendo, por los diarios transportes de soldados, oficiales, cuerdas y otros que transitan por este pueblo por el cortísimo estipendio de medio real cada legua y para que alegue a favor de los otorgantes se tasen y paguen justos precios y conforme al estilo y costumbre del país que están regulados a proporción de los bastimentos y costos de la tierra.
Don Francisco del Camino y Velasco, Juez Administrador General de todos los ramos de la Real Hacienda, otorga recibo por la cantidad de 120 pesos, los cuales son en pago por la compra de un solar ubicado en el pueblo de Jalapa; dicho solar lo compró a Tomás de la Cruz, hijo, albacea y heredero del difunto, don Agustín de la Cruz.
El Teniente General, acompañado del Alguacil Mayor y del Escribano Público, estando presentes en los manantiales de Techacapa, junto con las personas solicitadas por José de Zárate, señalando que por estar viciada esta donación, su merced tomó la decisión de dar a Juan de Quiñones, Alguacil Mayor de este juzgado la posesión del mencionando solar en representación del público de este pueblo, el cual linda al norte con calle que baja de la esquina de casa de Tomás de la Cruz a la de los herederos de Antonio Jiménez, a cuya calle le dicen la Cruz de Techacapa, por el oriente con solar de Pedro Antonio de Campo y casa de Ramón de Osorio, entre esta y la de Antonio de Zárate, padre de dicho José de Zárate, tiene dos entradas y en medio de ellas el puente que llaman de Valero, al sur con solar de dicho Zárate y lo divide el caño de aguas que bajan de Xallitic, y al poniente con solar de José Pérez; razón por la cual el Alguacil dijo a los vecinos que no invadieran el solar, a excepción de ocuparlos para el uso de sus lavaderos y tendederos.
Juan Licona, vecino de la Villa de Xalapa, vende a don Bernardo Blanco, vecino de esta villa, una casa de cal y canto, cubierta de madera y teja, con el sitio que le pertenece, el cual mide 22 varas de frente y 99 de fondo, cuya casa linda al oriente con el barrio de Techacapa y calle de la Acequia, además de casa que fue de don Tomás de la Cruz y ahora es de sus herederos, al sur con solar y casa de José Peña, al norte con casa de Miguel Rivera y al poniente con solar de la casa de don José María Alfaro; dicha venta la hace en 900 pesos.