Francisco de la Peña, vecino de esta jurisdicción de Jalapa, declara que María Petrona de Acosta, mujer legítima de Fermín Dorantes e hija legítima de los difuntos Sargento José de Acosta y de Josefa Lagunes, le otorgó poder especial para recibir de Marcela Sayago, viuda del difunto Acosta, de Luis José de Acosta y Tomás de Acosta sus albaceas, la cantidad de 297 pesos y 5 reales, que le corresponden como parte de la herencia paterna y materna.
Francisco Domínguez Muñiz, vecino de Naolinco y propietario del rancho “Los Otates”, otorga poder general a don Pedro de Vargas Machuca, vecino de la Ciudad de México, para que lo represente en todos sus pleitos civiles y criminales, revocando el poder que había concedido a Francisco de la Peña, vecino de esta jurisdicción de Jalapa.
Los Alcaldes Domingo Suárez y Baltazar Francisco, Regidores Juan Domínguez y Mateo de Santiago junto con otros Oficiales y en nombre de los naturales del pueblo de Xilotepec, nombran por maestro de escuela a Francisco de la Peña, vecino de Naolinco con una paga de 80 pesos en reales anuales, una fanega de maíz cada mes, 1 huevo por muchacho o de cada casa y una molendera, a cambio de enseñar la lengua castellana, oraciones, leer y escribir a las muchachas desde de los 7 hasta los 10 años y a los muchachos hasta los 14.
Testamento de Don Francisco de la Peña, vecino y natural de Naolinco, que con su poder hizo su esposa Doña Juana de Rivera.
Doña Juana de Rivera, viuda de Don Francisco de la Peña, y sus hijos legítimos Hipólito de la Peña y Bernarda de la Peña, se dieron por contentos y satisfechos de la parte y porción que a cada uno le cupo de los bienes que quedaron por fin y muerte del dicho Don Francisco de la Peña.
Doña Juana de Rivera, viuda de Don Francisco de la Peña, y su hijo Hipólito de la Peña, como albaceas del dicho Don Francisco de la Peña, dijeron que en vida el susodicho vendió un solar en este pueblo al Bachiller Diego Martín de los Reyes, pero por falta de escribano no hizo escritura de venta, y ahora, los otorgantes en nombre de su marido y padre, venden al beneficiado de Naolinco Don Diego Martín de los Reyes el dicho solar, con sus entradas y salidas, en el precio de 50 pesos de oro común.
Don Francisco Estévez, Alcalde Ordinario de esta villa, mayordomo de la cofradía de las Benditas Ánimas del Purgatorio, sita en la iglesia parroquial de ella, exhibió una escritura de obligación, su fecha en esta a 23 del presente mes y año, que otorgó don Juan Rodríguez Teiseira, por la cantidad de 200 pesos y de pagar sus réditos de 5 por ciento en cada un año al mayordomo que es o fuere de dicha cofradía, con obligación de hipoteca de una casa de cal y canto cubierta de teja, en un solar de 25 varas en cuadro, que posee en esta villa, en esquina que hace frente calle en medio, con esquina y casa de Francisco del Pino y por el otro lado con casa del Capitán de la Artillería don Jerónimo de Acosta, y hace frente calle en medio con esquina y casa de don Francisco de la Peña, y por el fondo linda con casa de Diego de Palma; y para que conste hizo este registro.
Sem títuloMarcos Agustín, Gobernador del pueblo de Acatlán de esta Jurisdicción, los Alcaldes Matías de la Cruz, Baltazar Humanes, Juan de la Cruz, Lorenzo Hernández, y demás Oficiales, nombran a Francisco Peña, Maestro de escuela para que enseñe a hablar y a rezar en castilla a los niños y niñas, pagándole 80 pesos anuales y 10 fanegas de maíz.
Francisco Fernández de Velasco, Cura de esta doctrina, solicitó que se mantuvieran en paz los naturales de este pueblo con los de la población nueva del Soldado, quienes andan en problemas de tierras, por lo que habiéndose presentado Andrés Domínguez, el Alcalde de la nueva población y Clemente Rodríguez, Domingo Jures, Alcalde de Jilotepec y Francisco Peña, apoderado de los naturales de dicho pueblo y gobernadores de Tlacolula y alcaldes de este pueblo, se dijo que, por poseer el pueblo del soldado tierras competentes para las sementeras, pastos y demás necesarias para el servicio y cultivo de los tributarios de aquella población y esta antigua que sirven para mantenimiento de los naturales del pueblo de San Salvador en las mismas que antes tenían quedan desembarazadas, por lo que se les dijo que se quedan como antiguamente estaban quedándose entre los 2 pueblos una buena hermanable y recíproca correspondencia.
El Capitán Salvador de Acosta, don Francisco Domínguez Muñiz, don Antonio Domínguez y demás miembros de la Compañía Española Miliciana de Infantería, vecinos del pueblo de Naolinco, otorgan poder especial al Alférez de la Infantería Miliciana don Antonio García de Baldemora, junto con don Diego Domínguez y don Francisco de la Peña, para que aleguen a favor de la Compañía Miliciana Montada que se ha formado en este pueblo y por la Fábrica de la Real Cárcel de la Cabecera de Jalapa.