Don Gaspar Lagunas [Lagunes], vecino de Naolinco, vende al Lic. Don Miguel Pérez de Medina, cura propietario por Su Majestad del beneficio eclesiástico del pueblo de Jalapa, una esclava mulata, criolla, nacida en este pueblo, nombrada Magdalena, de color blanca, mediana de cuerpo, de 17 años de edad, la cual hubo y compró de Sebastián Viveros, vecina de Jalapa; libre de censo, empeño, hipoteca y gravamen; sana de sus miembros, con las faltas y defectos públicos y secretos que pareciere tener, por el precio de 300 pesos de oro común.
Don Francisco García Campomanes y Cienfuegos, hijo legítimo del Capitán don Agustín García Campomanes y Cienfuegos y de doña Margarita [Josefa]Pérez, difuntos, y doña Isabel Viveros y Zurita, su legítima mujer, hija de don Sebastián Viveros y de doña Marcela Zurita, difuntos, ambos vecinos y naturales de Naolinco, otorgan ambos juntos de mancomún y cada uno por si in solidum, poder a sus hijos legítimos don Manuel y don Francisco García Campomanes y Cienfuegos, Presbíteros Domiciliarios de este Obispado de la Puebla, para que después de su fallecimiento hagan y ordenen el testamento de cada uno, así como también los nombran sus albaceas, y como herederos nombra a los mencionados don Manuel y don Francisco, junto con sus hermanos Mariana, Agustín, José, Rita y Mariano.
Juan José Viveros, vecino de Chiltoyac de esta jurisdicción, hijo legítimo de Sebastián Viveros y de Juana de Acosta, difuntos, vecinos que fueron de este pueblo. Declara fue casado por primera vez con María Lagunes con quien tuvo 8 hijos. Su segundo matrimonio fue con María Cayetana de Ávila con la que tuvo por hija a Ana Isidora. Y su tercer matrimonio con María Domínguez con quien tuvo dos hijos. Nombra por sus albaceas testamentarios fideicomisarios a sus dos hijos Nicolás y Sebastián, y nombra por sus universales herederos a todos sus hijos de los tres matrimonios, por partes iguales.
Sebastián de Viveros, vecino de Jalapa, albacea fideicomisario de Francisca de Yépez, vecina que fue de este pueblo de Jalapa, vende a Gaspar Lagunas[Lagunes], vecino de Naolinco, una esclava mulata, criolla, que quedó por bienes de la dicha Francisca de Yépez, nacida en su casa, hija de Francisca, su esclava; nombrada Magdalena Díaz, de 11 años de edad, libre de empeño, hipoteca, sana de sus miembros y sin defecto alguno por el precio de 250 pesos de oro común.
Mateo José Viveros, natural y vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Sebastián Viveros, difunto, y de Juana de Acosta, vecina de este pueblo de Jalapa, casado con Josefa Lagunes, otorga testamento, en el cual nombra a su citada esposa como albacea tenedora de bienes, junto con don Francisco de Aguirre vecino de este pueblo, y como heredera a su mencionada madre.
Mateo José Viveros, hijo legítimo de Sebastián Viveros y de Juana de Acosta, difuntos, casado con Josefa Lagunes, natural de Naolinco, hija legítima de José Lagunes y Antonia Pérez, difuntos y naturales de Naolinco, se otorgan poder para testar, albaceas, tenedores de bienes y herederos de sus bienes.
Juan José Viveros, vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Sebastián Viveros, difunto y de Juana de Acosta, viuda, vecina de este pueblo de Jalapa, casado primeramente con María Lagunes, vecina del pueblo de Naolinco, posteriormente con María Cayetana de Ávila, otorga poder para testar a sus hermanos Francisco Viveros y Modesto Viveros, así como de albaceas testamentarios y como herederos universales a sus hijos del primer y segundo matrimonio.
Mateo José y Modesto Viveros, hermanos, hijos y herederos del difunto Sebastián Viveros, otorgan poder especial a don Pedro de Senande, Notario Eclesiástico de la doctrina de Jalapa, para que siga y acabe el pleito sobre 2 caballerías que heredaron de su difunto padre, de las cuales se ha apoderado el Capitán don Juan Ricardo de Guzmán, vecino de este pueblo de Jalapa.
Don Modesto Antonio Viveros, natural de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Sebastián Viveros y de doña Juana de Acosta, otorga su testamento donde declara tener por bienes dos solares en este pueblo, fue casado con Clara Josefa González con la que tuvo 3 hijos, nombra como albaceas a sus hijos varones Diego Tomás Viveros y Luis José Viveros, y como herederos nombra a su hijos.
Sebastián Viveros, hijo legítimo de los difuntos Juan José Viveros y María Lagunes, natural del pueblo de Jalapa y vecino en el pueblo de Naolinco, casado con Marcela Zurita, a la cual otorga poder para testar y nombramiento de albacea a su esposa Marcela Zurita, y como herederos a sus 8 hijos legítimos.