Domingo Mauleón y Mendoza, vecino de la Nueva Ciudad de la Veracruz, residente en Jalapa, dijo haber otorgado poder para testar, pero se le han ofrecido algunas cosas las cuales dispone ahora. Declara que su sobrino Domingo Tomás Mauleón le ha servido de hace 6 años, ordena se le den 500 pesos por año a pesar de haberlo instituido como heredero. Tiene una esclava que le ha servido fielmente y que esta imposibilitada de servir, la cual ordena se le otorgue libertad después de fallecido. Tiene otra esclava nombrada María de la Rosa, parda, quien también le ha servido fielmente, ordena igualmente se le otorgue carta de libertad. Menciona otras disposiciones que se especifican en la escritura. Nombra como albaceas suplidoras a don Francisco de San Juan y a Miguel Jiménez Carralero.
Miguel Jiménez Carralero, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que tiene hecho testamento en la ciudad de México desde 1715, y por ofrecérsele cambiarlo por vía de codicilio, declara que debe y le deben diferentes personas que constan en una memoria. Tiene como bienes suyos la casa en la que vive; 82 mulas de silla; 5 esclavos; un solar ubicado frente a la casa en la que vive; manda que otros 2 esclavos se incorporen a la lista de sus bienes; que sus albaceas manden decir todas las misas que puedan por su alma; en el solar que tiene, su sobrino Tomás de Figueroa ha construido una casa que manda se divida y donde quede la casa de su sobrino se le adjudique. Nombra como albacea a Mariana Rodríguez, su mujer, y como tenedora de sus bienes a Tomás de Figueroa, su sobrino.
Don Francisco Miguel de Campo, como principal obligado y Miguel Jiménez Carralero, vecinos del pueblo de Jalapa, se constituyen en fiadores reales y llanos, y dicho Francisco Miguel del Campo declara que por cuanto el Alférez Sebastián de Flores Moreno, el Tesorero Miguel Jerónimo López de Ontanar, Juan Prieto Rendón, Diego de la Torre Arnate, entre otros vecinos de este pueblo, le otorgaron poder para la recaudación de las Reales Alcabalas y para el seguro entrego de la renta se obligan de enterar en la Real Caja de la Ciudad de México, 975 pesos que fueron los que cupieron en el rateo que se hizo entre las demás provincias a quienes se remataron las Reales Alcabalas y les cupo dicha cantidad a esta provincia, la de Jalacingo, y Tetela.
Miguel Jiménez Carralero, dueño de recua, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Cristóbal de Yáñez de Vera, vecino y labrador en la Ciudad de Tlaxcala, un mulato esclavo nombrado Joaquín de 27 años más o menos que hubo y compró a doña Teresa de Córdoba y Arellano que fue legítima mujer del Capitán Lorenzo Romero Jurado, cuyo esclavo se encuentra libre de empeño e hipoteca, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, en 400 pesos de oro común que se dan por entregados.
Miguel Jiménez Carralero, pardo libre, vecino de esta jurisdicción, dueño de recua, hijo natural de Juan Martínez Carralero, español, mayordomo de la hacienda de labor nombrada Coyotepec, en la provincia de San Juan de los Llanos, de donde en natural el otorgante, dio su poder cumplido a su padre Don Juan Martínez Carralero, y a su hermano el Bachiller Francisco Martínez Carralero, que al presente administra la doctrina de Coscatlán, obispado de Puebla de los Ángeles, para que en su nombre hagan y ordenen su testamento.
Miguel Jiménez Carralero, vecino de este pueblo de Jalapa, dijo que se le dio traslado del escrito presentado por el Licenciado Carlos Lozano Lechuga, Presbítero, promotor fiscal de este Obispado, para que respondiese a dicho escrito por el Bachiller Miguel Pérez de Medina, en que dicho promotor pide: primero que no se debe aceptar la fundación que tiene hecha para una capellanía, pues su dote no tiene seguridad, habiendo de recaer su servicio en la Cofradía de las Benditas Ánimas. Lo segundo, que se revoque la cláusula de las redenciones que le hiciere del dote principal; dijo que su determinada voluntad es que después que el Bachiller Pérez de Medina fallezca, entren los curas por los capellanes y que colándoles el curato se les cuele dicha capellanía en quienes permanezca para siempre por ser curas de las cofradías. Revoca y anula la cláusula que menciona la escritura de fundación en que recayese en la Cofradía de las Benditas Ánimas de este pueblo. Revoca y anula la cláusula que manda que los patronos aperciban en si la redención de dicho principal de su dotación. Solicita convertir los bienes de la dotación de temporales en espirituales.
Miguel Jiménez Carralero, vecino del pueblo de Jalapa, en nombre de Alonso de Quintanilla y Heredia, vecinos de la Ciudad de México, en virtud de poder que le otorgó, vende al Capitán Bartolomé de Castro, de la misma vecindad, una mulata esclava llamada Josefa, de 26 años más o menos, que compró al Capitán Nicolás Maldonado y Solís, vecino y mercader del pueblo de Izúcar. La venta se hace libre de empeño, hipoteca y gravamen, sin asegurarla de vicio, tacha o defecto, en 350 pesos de oro común, libre de alcabala que ha recibido.
Alonso Díaz de la Vega, vecino de Naolinco, vende a Miguel Jiménez Carralero, dueño de recua, vecino de Jalapa, una negra bozal, pieza de indias que se le ha de poner por nombre María, señalada con el calimbo y marca que consta al margen de la escritura que a su favor le otorgó el Capitán don Lucas de Llano Salazar, vecino que fue de la Nueva Ciudad de la Veracruz, como Director General para la Introducción de Esclavos Negros en estas Indias. La vende libre de empeño, enajenación e hipoteca, sin asegurarla de ningún vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 335 pesos de oro común.
El Capitán Juan de Malpica, vecino del Desierto de Perote, el Capitán Juan Lagunes, vecino del pueblo de Naolinco, y Miguel Jiménez Carralero, vecino de Jalapa, dijeron que cuando el Capitán José de Hoz Escalante fue nombrado Alcalde Mayor, fueron fiadores en la Ciudad de México para los reales tributos que causan los naturales, en cuya virtud don José de Urrutia, Juez Contador Administrador General de Tributos, le dio comisión y facultad para su recaudación, y en atención a haberse cumplido el tiempo de la fianza y no poder seguir siéndolo, otorgan poder especial a don Francisco Félix Díaz Hidalgo Procurador del Número de la Real Audiencia, para que representando sus personas parezca ante la Contaduría de Reales Tributos, Servicio y Azogues y ante los demás tribunales a hacer los requerimientos hasta conseguir quedar sin tal obligación.
Miguel Jiménez Carralero, dueño de recua, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que compró un mulato llamado Cayetano de 23 años más o menos a Juan Antonio Benítez, vecino y mercader de la Ciudad de México, por escritura de 30 de octubre de 1709, y ahora lo vende a María González, de esta misma vecindad, en 315 pesos de oro común, libre de alcabala.