Domingo de Oliveros, vecino de Jalapa, albacea testamentario de Don Pedro González del Castillo, vende al Capitán Don Juan Francisco de Herrera, Alcalde Mayor de Jalapa, un esclavo mulato que fue del dicho Don Pedro González del Castillo, nombrado Vicente, criollo, de 16 años de edad, hijo de Estefanía, esclava del dicho difunto; sujeto a servidumbre, libre de empeño, enajenación e hipoteca, por el precio de 240 pesos de oro común.
Pedro González del Castillo, vecino de Jalapa, vende a Lorenzo Téllez Girón, y a quien su derecho y causa hubiere, un esclavo mulato de 11 años de edad, hijo legítimo de Estefanía, mulata, su esclava, y de Alonso Miguel, mestizo, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarlo de vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 170 pesos de oro común.
El Capitán Don Sebastián de Escalona, residente en este pueblo, vecino del Puerto de Santa María, en los reinos de Castilla, declaró haber comprado dos esclavas mulatas a Domingo de Oliveros, por bienes de Pedro González del Castillo, criollas de su casa; la una nombrada Estefanía con su hija Francisca, de 4 años de edad, en 440 pesos de oro común por las dos, su fecha en este pueblo a 7 de abril del presente año. Pero en realidad, dijo que dichas esclavas las compró para Nicolás Fernández de Ortega, vecino de la provincia de San Juan de los Llanos, por que las pagó con dinero suyo, por lo cual cede, renuncia y traspasa las referidas esclavas en Nicolás Fernández de Ortega.
Domingo de Oliveros, vecino de Jalapa, como albacea testamentario y tenedor de bienes de Don Pedro González del Castillo, vende a Felipe Rodríguez Cabaco, vecino de este pueblo, una mulata nombrada María, esclava de dicho difunto, criolla de su casa; hija legítima de Estefanía, mulata, esclava del susodicho, y de Alonso Miguel, mestizo; de 9 años de edad, libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 200 pesos de oro común.