Benito, Pascual, Diego, Juana y Josefa de Castro, y el Sargento Manuel Vázquez Rincón como marido de María de Castro, Antonio Barradas como marido de Margarita de Castro y Lucas Francisco de Ayala como marido de Teresa de Castro, vecinos todos de Jalapa y herederos de Francisco de Castro y de María de Medina, venden al Capitán Bartolomé de Castro, su hermano, una casa de piedra y lodo que mide 21 varas de frente y 51 de fondo, ubicada en la Calle Real que sale de este pueblo para la Nueva Veracruz, colinda con callejón que llaman Domingo el Portugués, con casa y solar de Juan de León, con solar y casa de Micaela de la Peña. La venta se hace libre de censo, empeño e hipoteca en 601 pesos y 5 reales de oro común que han recibido.
Juan Mejía, residente en el pueblo de Jalapa, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, otorga poder especial a don José Ramos, también vecino de Jalapa, para que en su nombre y representación lo defienda en el pleito que le ha movido en este juzgado Micaela de la Peña, viuda de Lucas de Chávez por la posesión de una casa y legado de 300 pesos que donó Juan Bautista Moliner a Ana de Mendoza, su madre, hasta concluir dicho pleito.
Cristóbal de la Peña, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a su hermana Micaela de la Peña, vecina de Jalapa, para que en su nombre venda un pedazo de solar que le pertenece de la herencia de sus padres, ubicado en el pueblo de Jalapa, por los pesos de oro que le parecieren.
Micaela de la Peña, viuda de Lucas de Chávez, María de Chávez y Ana María de Chávez y Peña, sus hijas legítimas; las últimas actuando con licencia de sus maridos Pascual de Castro y Diego de Castro respectivamente, a quienes les otorgan poder especial para que lo que uno empiece lo pueda continuar el otro, asimismo parezcan ante el Escribano Provisor y Vicario General de este Obispado y ante el señor Juez de Capellanías Testamentarias y presente el testamento de Catalina Velázquez para que pidan sean restituidas las casas y ranchos con sus rentas y frutos, atento a que las partes que las poseen dicen haberlas comprado con el cargo de 650 pesos de principal y 250 pertenecen al Convento del Señor San Francisco de este pueblo.
El Capitán Bartolomé de Castro, vecino del pueblo de Jalapa, vende una casa baja de cal y canto cubierta de teja a Pascual de Iglesias, su sobrino, ubicada en la esquina de la Calle Real que sale de la Plaza Pública al Camino Real rumbo a la Ciudad de la Nueva Veracruz, colinda con casas que fueron de Domingo el Portugués, al poniente con solar y casa de Micaela de la Peña, al sur con la Calle Real y solar yermo que fue de la capellanía del Licenciado Diego González, al norte con solar y casa de Juan de León; dicha casa mide 21 varas de frente y 51 de fondo. La venta se hace libre de tributo e hipoteca en 2, 425 pesos y 7 tomines que le ha de dar y pagar en reales efectivos.
Micaela de la Peña, viuda de Lucas de Chávez, hija legítima de Manuel de la Peña y de María de Mendoza, vecina de Jalapa, otorga su testamento donde declara lo siguiente: cuando contrajo matrimonio no llevó dote alguna. Heredó de sus padres la casa de su morada que mide 53 varas de frente ubicada en la Calle Real, que colinda con casa del Licenciado Diego González, al norte con casa y solar que fue de Isabel del Castillo, al este con otro pedazo de solar que fue de sus padres y lo heredó Cristóbal de la Peña y al poniente con el callejón que atraviesa la Calle Real hacia la Plaza Pública. Nombra como herederos a sus hijos María y Ana de Chávez.
María de Chávez, hija legítima de Lucas de Chávez y de Micaela de la Peña, difuntos, vecina y natural del pueblo de Jalapa, estando enferma en cama en su entero juicio otorga su testamento, donde hace las mandas acostumbradas: tiene entre sus bienes unos gananciales, así como la parte que heredó de su madre. Declara fue casada con Pascual de Castro, y al tiempo de casarse ninguno de los dos tenía caudal alguno. Nombra como albacea y heredero a su marido.
Juan Hernández, vecino de Jalapa, en nombre y con poder de Cristóbal de la Peña, natural de este pueblo, vecino de Misantla, jurisdicción de La Antigua Veracruz, vende a Diego de Castro, 12 varas de solar de frente y 50 varas y media de fondo con 500 tejas, ubicado en la Calle Real que hace frente con las casas que posee el Convento de religiosos del Señor San Francisco, colinda al oriente con casa de Pascual de Iglesias, al poniente con casa y solar de Micaela de la Peña, al fondo con solar de María de Sandi. La venta se hace con todas sus entradas, salidas, usos y costumbres, libre de censo e hipoteca en precio de 20 pesos de oro común.