Miguel Jiménez Carralero, vecino de Jalapa, dijo que posee en términos de este pueblo un rancho de labor que fue de María de Estupiñán, quien lo vendió a censo a Cristóbal de Zárate y María Domínguez, y éstos hicieron cesión al convento y religiosos de San Sebastián de Carmelitas Descalzos de la Ciudad de México, quienes se lo vendieron como consta por escritura, cuyo rancho tiene tratado traspasarlo por vía de donación remuneratoria a todos los naturales del Barrio de Santa María y en su nombre a don Francisco de Gante, don Antonio de la Trinidad, don Cristóbal de Santiago, don Pedro Salomé, don José Hernández, entre otros indios principales, con la obligación de que le han de cambiar el techo de su casa, asimismo hacer el descargadero de agua.
Juan Pascual, como principal, y Juan Francisco, Cristóbal de Santiago, Juan Martín y Francisco Hernández, como sus fiadores, indios, vecinos de Jalapa, se obligaron a pagar a Sebastián de Acosta, vecino de este pueblo, 86 pesos y un tomín de oro común, de resto de cuentas que el principal quedó debiendo al Capitán Don Fernando Domínguez de la Oca, vecino de Teziutlán, y éste transfirió al dicho Sebastián de Acosta, para de hoy día de la fecha en cuatro meses cumplidos.
Don Francisco de Rivadeneira, vecino de esta jurisdicción, dio su poder cumplido a Don José de Vega, notario y vecino de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que en su nombre parezca ante el tribunal eclesiástico de dicha ciudad y ante el Señor Provisor de este obispado, y pida a su merced se sirva despacharle censura para que una esclava mulata de su propiedad, llamada Pascuala casada con Cristóbal de Santiago, esclavo del Capitán Don Juan Velázquez de la Cadena, porque desde hace varios días no aparece ni ha tenido noticias de ella, la cual dicha censura saque para que se lea e intime en esta jurisdicción.
Don Cristóbal de Santiago, Gobernador; don Casimiro Eusebio, don Andrés Florentino, don Ermeregildo de León, Alcaldes; Mariano José, Florencio José, y Manuel Silvestre, Regidores; y Cleto Hernández, Escribano, todos de la República de Naturales de esta Villa de Xalapa, otorgan en arrendamiento a don Francisco Javier Fernández de Ulloa, el potrero nombrado Coapexpan, por el tiempo de 7 años que comienzan a contarse desde el 1 de febrero, en cuyo tiempo podrá usar las tierras, montes, pastos y demás que a él pertenecen, por el precio de 31 pesos anuales, de los que se les pagaron 200 pesos de contado por dicho tiempo pactado y le restan 17 pesos del total de los 7 años.
María Juliana, viuda de Gaspar de los Reyes, casada en segundas nupcias con Cristóbal de Santiago, su actual marido, quien le concede licencia a su consorte para otorgar este instrumento; y don Manuel de Jesús Gutiérrez como curador de los menores María Felipa, Antonio Sabas Cristino y José Pablo de Jesús, vecinos todos del pueblo de Xicochimalco; dijeron que por fallecimiento del nominado Gaspar de los Reyes quedó una casa y sitio que heredó de su padre Pedro Nolasco Bilis, ubicada en el propio pueblo de Xico, la cual tiene su frente principal al sur con la calle Nacional Vieja, por oriente linda con solar de Abundio Morales, por norte con la calle Nacional Nueva y por poniente con calle que atraviesa de una a otra de la referida y del otro lado solar de María Fuentes; que dicha casa se ha ido deteriorando con el transcurso del tiempo y careciéndose de recursos para repararlo han decidido venderla a fin de evitar que se consuma su total ruina. Pero que debiendo intervenir la autoridad judicial en semejante venta se ocurrió al señor Juez de este cantón, quien previo los trámites que tuvo a bien mandar practicar, fijó un auto, y a consecuencia de él, no resta más que la extensión de la escritura; y reduciéndolo a efecto por la presente en el modo más oportuno, los nominados María Juliana y Manuel de Jesús Gutiérrez otorgan que vende al ciudadano Antonio Marín, vecino del referido pueblo, la casa que queda deslindada en precio de 100 pesos, de cuya suma se dan por entregados a su entera satisfacción.
Sans titreDon Andrés Rodríguez, vecino y labrador de esta cabecera, otorga que vende como bienes libres de don Juan Isidro Velázquez de la Cadena, a don Mateo Ciprián Gutiérrez, un esclavo nombrado Cristóbal de Santiago, sin asegurarlo de tacha, vicio, defecto ni enfermedad, sujeto a cautiverio y servidumbre de la hacienda de Buenavista, alias La Orduña, en 100 pesos de oro común.
Don Cristóbal de Santiago, Gobernador del pueblo de Jalapa; Pascual de la Cruz, Juan Vanegas y Juan Francisco, Alcaldes; Antonio de Medina, Bernabé Antonio y Nicolás de la Cruz, Regidores, dijeron sin intérprete, que en cumplimiento de lo mandado sobre que haya escuelas en todos los pueblos, han convenido con Andrés Gutiérrez Calzadilla que les enseñará la lengua castellana y la doctrina cristiana, obligándose a dar y pagarle 9 pesos de oro común en cada mes por el tiempo de 4 años, más 12 fanegas de maíz en cada año, un huevo por muchacho cada semana, las muchachas desde los 5 hasta los 10 años y los muchachos hasta que aprendan la enseñanza.