María de Acosta, mujer legítima de Alonso Díaz de la Vega, José de Acosta y Josefa Lagunes, su mujer, dijeron que la primera había prestado 100 pesos en reales a los 2 últimos, como constará en la demanda puesta por ella, y considerando la deuda de los pleitos, costos y gastos que cada uno procura, han convenido y concertado estar contentos, pagados y satisfechos los unos a los otros por los 100 pesos de principal que Gaspar Lagunes llevó de capital al segundo matrimonio con María de Acosta por pertenecer a Josefa Lagunes, como hija y heredera de su padre, en cuya razón los unos y otros dan por nulos los autos hechos en virtud de dicha demanda.
Don Gaspar Lagunas [Lagunes], vecino de Naolinco, vende al Lic. Don Miguel Pérez de Medina, cura propietario por Su Majestad del beneficio eclesiástico del pueblo de Jalapa, una esclava mulata, criolla, nacida en este pueblo, nombrada Magdalena, de color blanca, mediana de cuerpo, de 17 años de edad, la cual hubo y compró de Sebastián Viveros, vecina de Jalapa; libre de censo, empeño, hipoteca y gravamen; sana de sus miembros, con las faltas y defectos públicos y secretos que pareciere tener, por el precio de 300 pesos de oro común.
Doña Isabel de Neira Claver, con licencia de su marido Don Juan Eugenio Hernández, vecino de Jalapa, vende a Don José de Acosta, vecino de Naolinco, una casa con el solar que le corresponde, ubicada en el pueblo de Naolinco, en la Calle Real, de 51 varas y media de frente y 37 varas de fondo; linda con solar de Gaspar Lagunes y con calle que sale para el pueblo de Acatlán, cercada de paredes de piedra y barro, cubierta de paja; libre de censo, empeño e hipoteca, por el precio de 220 pesos de oro común.
Doña María de Acosta, viuda de Don Gaspar Lagunas[Lagunes], vecina de Naolinco, vende al Capitán Don Juan Lagunes, vecino de Naolinco, una negra esclava nombrada Lorenza, de 28 años de edad, criolla, que su marido compró al Bachiller Don José de Olivares en San Juan de los Llanos, el 16 de agosto de 1697; sin asegurarla de ningún defecto, tacha, enfermedad pública ni secreta, en el precio de 200 pesos de oro común.
Pedro Muñoz Maldonado y Diego Muñoz Maldonado, presos en la cárcel pública de este juzgado, por querella que se les sigue de Gaspar Lagunes; y habiéndoseles comunicado que disponen de 6 días para poder alegar su justicia, dieron su poder cumplido a Don Juan de Frías Cartagena, vecino de Jalapa, para que en sus nombres y en prosecución de sus defensas, haga ante la Real Justicia, los pedimentos, requerimientos, citaciones, protestas, alegatos, presente testigos, testimonios y recaudos.
El Bachiller Diego Martín de los Reyes, cura beneficiado del partido de Naolinco, vende a Don Gaspar Lagunas [Lagunes], vecino de Naolinco, un solar de 56 varas de largo y 41 de ancho, linde con solar y casa de Antonio Domínguez y con solar de Francisco Domínguez, en la plaza de este pueblo; linda con la Calle Real que sale para Jalapa, libre de censo, empeño e hipoteca, por el precio de 100 pesos de oro común.
Don Gaspar Lagunas[Lagunes], vecino de Naolinco, vende al Capitán Don José Romero, vecino de Tulancingo, una negra atezada, de casta Loango, llamada Teresa, de 15 años de edad, la cual hubo del Capitán Don Gaspar de Herrera, vecino de la nueva Veracruz; sin asegurarla de ninguna tacha, ni defecto ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 300 pesos de oro común, libre de alcabala.
Sebastián de Viveros, vecino de Jalapa, albacea fideicomisario de Francisca de Yépez, vecina que fue de este pueblo de Jalapa, vende a Gaspar Lagunas[Lagunes], vecino de Naolinco, una esclava mulata, criolla, que quedó por bienes de la dicha Francisca de Yépez, nacida en su casa, hija de Francisca, su esclava; nombrada Magdalena Díaz, de 11 años de edad, libre de empeño, hipoteca, sana de sus miembros y sin defecto alguno por el precio de 250 pesos de oro común.
Domingo de Oliveros y Antonio Sarmiento, vecinos de Jalapa, salieron por fiadores de Pedro Muñoz Maldonado, vecino de Naolinco, preso en la cárcel pública de Jalapa por querella que contra él sigue Gaspar de Lagunes, vecino de Naolinco, para que pueda salir de la cárcel y curarse de la enfermedad que padece, y se obligaron a volverlo a la prisión cuando se los pidan, de no hacerlo, se obligaron a pagar todo cuanto fuere juzgado y sentenciado.
María de Acosta, vecina del pueblo de Naolinco, viuda de Gaspar Lagunes, otorga poder especial a Felipe de Acosta y a Juan de Meza, vecinos del mismo pueblo, para que en su nombre cobren y reciban de Julián Mancebo, vecino de la Nueva Veracruz, 850 pesos de oro común que le está debiendo por escritura de plazo cumplido.