Fray Antonio de Luna y Arellano, Hermano Mayor del Hospital de Jalapa [Hospital de Nuestra Señora de la Concepción], en nombre y con poder de Fray Juan Rodríguez de Cervantes, Hermano Mayor del Hospital de Perote nombrado Nuestra Señora de Belem, vende a Nicolás de Miranda, vecino del Desierto de Perote, 200 varas de tierra, de a cuatro cuartas cada vara, por lo largo, y cien de ancho, eriazas; linde una barranca por donde corre el agua y pasa una vereda que va para el rancho de Juan de Olivares, Alguacil Mayor de la provincia de Jalacingo; libres de censo, hipoteca y otra enajenación, al precio de 4 reales y medio vara, que suman 168 pesos 6 reales de oro común que sobre dichas varas de tierra han de quedar a censo principal, y ha de pagar 8 pesos 2 tomines y medio de oro común de réditos en cada un año.
Juan de Miranda y Nicolás de Miranda, hermanos, vecinos de este pueblo, deben al Alférez Bernabé Pérez Chamorro, la cantidad de 484 pesos, misma que les suplió en diferentes partidas y que se obligan a pagar en 5 años junto con los réditos del 5 %.
El Capitán Manuel Martín, Mayordomo de la Cofradía de la Limpia Concepción de la parroquia de Jalacingo, y Nicolás de Miranda, vecino de Perote y dueño de tierras, dijeron que las tierras que fueron de Vicente Pinedo y hoy posee la cofradía lindan con las del mencionado Miranda, encontrándose dudoso cual de esas partes se perjudica, por lo que se obligan a medir cualquiera de las dos partes especialmente el de Miranda, para delimitar y tener conocimiento del sitio de ganado mayor que tiene.
José Ortiz de Zárate, José de Olivares, Nicolás de Miranda y Juan de Illescas, vecinos de Perote, jurisdicción de Jalacingo, y prestando voz por otros 24 vecinos de Perote, ausentes, dieron su poder cumplido al Lic. Don José de Miranda Villaizán, Abogado de la Real Audiencia de la ciudad de México, para que en sus nombres parezca ante el virrey y le suplique les permita hacer en dicho sitio y paraje, población en forma, pues los hermanos de Hospital, fundado en el puesto de Perote, les causan molestias y vejaciones, por ser suyas las tierras donde tienen sus casas.
Nicolás de Miranda, a nombre de sus hermanos, da en arrendamiento al Alférez Bernabé Pérez Chamorro, un rancho de ganado mayor ubicado en el pueblo de Perote, nombrado San José Chilchuaco, cuyos linderos son por el sur con el desierto de pueblo de Perote, al norte con la sierra del Agua, al oriente con el Camino Real Antiguo y al poniente con tierras del Capitán Manuel Martín, por 9 años y con una paga de 30 pesos anuales.
Don Laureano Teixa de Senande, Administrador de Rentas de Correo del pueblo de Jalapa, con poder general de don Antonio Rodríguez de Ansúrez, apoderado de doña Micaela María de Ortega y Escobedo; vende a don Francisco Villa, vecino de Perote, la hacienda y trapiche nombrada San José y Señora de Belén, la Sierra de Agua, con 2 molinos, ganado, aperos, casas, pastos, cuyos terrenos lindan al oriente con tierras de los naturales del pueblo de Xicochimalco, al poniente con tierras que fueron de Nicolás de Miranda, al norte con tierras de los indios de Tlacolula y las que fueron de Juana de la Cruz y al sur con tierras del hospital de Perote; dicha venta la realiza en 10, 500 pesos, 5, 000 pesos quedan impuestos a favor de una obra pía que fundó don Miguel Muñoz, y los restantes 5, 500 para los poderdantes.