Don Juan Romero Jurado, vecino de Jalapa, en voz y en nombre del Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, su padre, confesó haber recibido de Domingo de Oliveros, vecino de Jalapa y obligado al abasto de las carnicerías en él, 300 pesos de oro común, en otros tantos cueros al pelo, según estaba obligado a satisfacer a su padre, por escritura de obligación su fecha en este pueblo, a los 21 días del mes de agosto de 1692.
El Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, dueño de recua, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Pascual de Iglesias, en primer lugar, y por su ausencia o justo impedimento a Antonio Jaimes, vecinos de Jalapa, para que en su nombre demanden, reciban y cobren de cualesquier personas, las cantidades de maravedíes, reales, ducados, pesos de oro, esclavos, su recua, aparejos, y de más bienes suyos que trae a su cargo su hijo Juan Romero Jurado, que se halla con accidente en la ciudad de México.
El Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, dueño de recua, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a su hijo Juan Romero Jurado, para que en su nombre pida, demande y cobre de cualesquier personas y de sus bienes, los pesos de oro, plata, joyas, esclavos, bestias, ganados, haciendas y otros bienes que le debieren. Asimismo, para que administre su recua, pida y tome cuentas a quien se las deba dar, compre mulas y en su nombre pueda sacar adato la cantidad de pesos que le pareciere, obligándolo a la paga de los mismos; así como para en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
Doña Andrea de Acevedo, viuda de Don Juan Romero Jurado, vecina de Jalapa, revocó un poder dado a Don Diego de los Reyes, vecino de Querétaro; y de nuevo dio su poder cumplido a su hermano Nicolás de Armenta, vecino de Querétaro, para que en su nombre reciba y cobre de Don Diego de los Reyes, 500 pesos de oro común con más los réditos que hubieren rentado, el cinco por ciento, que son procedidos de otros tantos que impuso y situó en unas casas de morada de su propiedad en Querétaro; las cuales arriende por el tiempo y precios que pudiere hallar.
El Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, vecino de Jalapa, y Doña Teresa de Arellano, su legítima mujer, fundan una capellanía de misas por las almas de los otorgantes, las de sus padres y parientes difuntos, con 3000 pesos de oro común de principal, que cargaron sobre una tenería que los susodichos tienen a la salida de Jalapa, camino a la ciudad de Veracruz. Fue voluntad de los instituidores que el primer capellán, fuera uno de sus nietos, prefiriendo siempre el mayor al menor, y en caso de no haberlos, nombraron al Bachiller Felipe Galván, que está cursando estudios de Teología en la ciudad de Los Ángeles, y como primer patrón a su hijo Juan Romero Jurado, vecino de este pueblo.
Testamento del Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, vecino de Jalapa, hijo legítimo de Don Juan Romero Jurado y de Doña Juana Rodríguez de Ledezma, su padre era natural de Lebrija, en los reinos de Castilla, y su madre, oriunda de este reino de la Nueva España.