El Bachiller Manuel del Pozo, Vicario y Juez Eclesiástico del ingenio La Santísima Trinidad, dio su poder cumplido a Catalina García, su madre, vecina de la nueva ciudad de Veracruz, para que en su nombre rija y administre dos capellanías que el otorgante sirve; una instituida por María Godínez, morena libre, sobre dos casas de piedra cubiertas de teja, ubicadas en dicha ciudad, con 400 pesos de censo principal; y otra capellanía fundada por Don Francisco de Leiva Irasi, Corregidor y Teniente de Capitán General que fue de la Veracruz, sobre una casa que está en la calle de San Agustín, con mil pesos de oro común de censo principal; cuyos réditos de las dos capellanías suman 250 pesos anuales, los cuales cobre de las personas arrendatarias y administradores de tales bienes.
El Lic. Don Miguel Pérez de Medina, cura beneficiado del partido de Jalapa, y Alonso Ruiz, mayordomo de la Cofradía de las Benditas Animas de Purgatorio, sita en la iglesia parroquial de este pueblo; y Antonio de Acosta Clemente y José Luis, diputados de dicha cofradía, vecinos todos de Jalapa, venden a censo redimible a Agustín Velázquez de Medina, vecino de Jalapa, un solar ubicado en la Calle Real que sale de la plaza pública a la Nueva Veracruz de 50 varas ordinarias de frente y 102 varas de fondo; linda con solar de Sancho Guerra Bejarano, y por otro lado, con casa y solar de María Godínez, parda libre; y por otra parte, callejón en medio, con solar y casa de Juan de la Cruz, indio de este pueblo, al precio de 80 pesos de común de principal y 4 pesos de renta en cada año.