Sebastián de la Peña, escribano de Su Majestad y vecino de Jalapa, certifica en testimonio de verdad, cómo estando en el hospital de Jalapa hoy día de la fecha, el Reverendo Padre Fray José de Córcoles, Hermano Mayor General de la Orden de la Caridad, título del glorioso mártir San Hipólito, actual Provincial de dicha orden, concedió licencia al padre Fray Antonio de Luna y Arellano, Prior de este hospital, para que cancele una escritura que a favor de este hospital tiene otorgada Juan López Ruiz Matamoros, vecino de Jalapa.
Fray Antonio de Luna y Arellano, Hermano Mayor del Hospital de Jalapa [Hospital de Nuestra Señora de la Concepción], en nombre y con poder de Fray Juan Rodríguez de Cervantes, Hermano Mayor del Hospital de Perote nombrado Nuestra Señora de Belem, vende a Nicolás de Miranda, vecino del Desierto de Perote, 200 varas de tierra, de a cuatro cuartas cada vara, por lo largo, y cien de ancho, eriazas; linde una barranca por donde corre el agua y pasa una vereda que va para el rancho de Juan de Olivares, Alguacil Mayor de la provincia de Jalacingo; libres de censo, hipoteca y otra enajenación, al precio de 4 reales y medio vara, que suman 168 pesos 6 reales de oro común que sobre dichas varas de tierra han de quedar a censo principal, y ha de pagar 8 pesos 2 tomines y medio de oro común de réditos en cada un año.
Fray Antonio de Luna y Arellano, Hermano Mayor del Hospital de Jalapa [Hospital de Nuestra Señora de la Concepción], dio su poder cumplido al Padre Fray Juan de Quevedo, Hermano Mayor del Convento y Hospital de San Roque de la ciudad de Los Ángeles, para que en su nombre y de su hospital, pida, reciba y cobre, del Rector del Hospital de San Pedro de la ciudad de Los Ángeles, 100 pesos de oro común que dicho hospital paga a este de Jalapa, en cada un año, por razón del noveno y medio que sobre la Masa General de la Santa Iglesia Catedral de Los Ángeles le está adjudicado; y de la cantidad que cobrare, durante los años de 1694, 1695 y 1696, pague 25 pesos a los Reales Colegios de San Juan de dicha ciudad, que son la pensión que este hospital de Jalapa da , en cada un año, a dichos colegios.
Fray Antonio de Luna y Arellano, Hermano Mayor del Hospital de Jalapa, dio su poder cumplido al Padre Fray Juan de Quevedo, Definidor de la Orden de San Hipólito, Prior y Hermano Mayor del Convento y Hospital de San Roque de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que en su nombre y en el del dicho hospital, pida reciba y cobre, del rector del Hospital de San Pedro de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, 100 pesos de oro común que dicho hospital paga a este de Jalapa en cada un año, por razón del noveno y medio que sobre la Masa General de la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, le está adjudicado, y se cumplen para fin de diciembre del presente año, y los cobre durante los años de 1691, 1692 y 1693.
Fray Antonio de Luna y Arellano, Hermano Mayor del Hospital de Jalapa [Hospital de Nuestra Señora de la Concepción], vende a Doña Juana de Gamboa, viuda de Don José de Castro, vecina de Jalapa, un solar en el que antiguamente hubo casas de vivienda, ubicado en la calle que de la plaza pública va para los ingenios, y hace esquina al remate de él; linda con calle que va a Tecuanapa con la puerta falsa de este hospital; y por el otro lado, con el corral de él; hace frente con casas que fueron de Doña Magdalena Díaz Matamoros y hoy poseen sus herederos; y por la otra parte, con casas de Juan y Diego de Quiroz, libre de censo, señorío y obligación, al precio de 200 pesos de oro común a censo redimible, y corresponden 10 pesos de renta en cada año.
Fray José de Córcoles, presbítero, Hermano Mayor General de la orden de la caridad título del mártir San Hipólito, dio licencia al Padre Fray Antonio de Luna y Arellano, Hermano Mayor del Hospital de Jalapa [Hospital de Nuestra Señora de la Concepción], para que pueda vender a censo redimible una casa que dicho hospital tiene a su linde.
Fray Antonio de Anaya, Prior del Hospital de Perote, dio poder al Padre Fray Antonio de Luna y Arellano, Prior del Hospital de Jalapa, para que en su nombre y en el del Hospital de Perote, cobre de cualesquier personas los pesos de oro, plata, joyas, esclavos, bestias, ganados y otros bienes que le deban, por obligaciones, arrendamientos, censos, traspasos, reales, cédulas, cuentas de libros, y otros instrumentos.
Fray Juan González, Presbítero de la Orden de la Caridad, título del Glorioso Mártir San Hipólito en el Desierto de Perote, dijo que en virtud de la patente que exhibe Fray José de Salazar Monroy, predicador Prior de esa orden por la bula de su santidad de la religión, le declara el derecho que en los actos de capítulo tienen los religiosos a la voz activa y privándole a los presbíteros de la orden por la bula apostólica sólo la voz pasiva como lo especifica dicha bula y para que este privilegio lo goce con la distinción declarada, otorga poder especial a los reverendos Padres Fray Antonio de Luna y Arellano y a Antonio de Morales, presbíteros de dicha orden para que en su representación parezcan ante el Padre Provincial y padres definidores y pidan el cumplimiento de las letras apostólicas haciendo los pedimentos por escrito con la expresión de lo contenido.
Fray Antonio de Luna y Arellano, Hermano Mayor del Hospital de Jalapa [Hospital de Nuestra Señora de la Concepción], en virtud de la patente del Hermano Mayor General, vende a censo redimible a Don Bartolomé de Castro, mercader, vecino de Jalapa, 77 pesos de oro común de censo, tributo y rédito anual, que impuso sobre la casa que este hospital posee por suya, en la esquina de la plaza pública de Jalapa, hacia la calle que va para la herrería de Juan de Quiroz;con 44 varas de frente, el cual lo hace con las casas de los herederos de Tomás de Campo y las de Juana Margarita de Oliver, y por el fondo, con patio y corral de este hospital; que los dichos 77 pesos, corresponden a la cantidad de 1540 pesos del principal de este censo, cuyo valor queda cargado en dicha casa.
Fray Antonio de Luna y Arellano, Hermano Mayor del Hospital de Jalapa [Hospital de Nuestra Señora de la Concepción], y Fray Juan de Gaviola, morador en él, dieron su poder cumplido al Reverendo Padre Fray Juan de Cabrera, Hermano Mayor de Provincial de la Orden de la Caridad, para que en sus nombres pueda hacer los votos de castidad y pobreza, sobre el de obediencia y hospitalidad que tienen hecho.