Raymundo del Moral, vecino del pueblo de Naolinco, vende a Teodora de Zárate, viuda de Lucas de Ochoa, de la misma vecindad, un solar que heredó de su padre Juan del Moral, que mide 25 varas en cuadro, colinda con solar de Lucas Díaz de la Cueva, por otro lado con solar y casa de Petrona de Arauz y por las otras dos partes con calles que salen para el cerro Macuiltépetl. La venta se hace en 25 pesos de oro común.
Lucas Díaz de la Cueva y Josefa del Espíritu Santo, su mujer, vecinos de Jalapa, venden a Petrona de Arauz, vecina de Jalapa, viuda de Pedro de Licona, un solar que la susodicha compró a Sebastián y Raymundo del Moral, vecinos de Naolinco, ubicado en la calle que de la plaza pública sube para la ciudad de México, de 82 varas y dos tercias de frente y 78 varas de fondo, linda con calle que va para el Calvario y el llano de Macuiltépec, donde ambos han edificado una casa de madera, cubierta de paja, cercada de palos y embarrada, por el precio de 60 pesos de oro común.
Doña Josefa del Espíritu Santo, mujer legítima de Lucas Díaz de la Cueva, con licencia de su marido, vende a José Tinoco, vecino del desierto de Perote, un esclavo mulato nombrado Bernardino, de 14 años de edad el cual lo hubo de su tío Nicolás Rogel, beneficiado que fue del partido de Naolinco, como constará por cláusula de su testamento; por el precio de 100 pesos de oro común.
Doña Josefa del Espíritu Santo, mujer legítima de Don Lucas Díaz de la Cueva, y Doña Antonia González, viuda de Don Damián de Orlachea, dieron su poder cumplido a Don Juan de Medina Caraveo, vecino de Jalapa, para que en sus nombres venda un sitio de ganado menor y dos caballerías de tierra que tienen en esta jurisdicción, en lo alto de la Venta de la Hoya, de que se hizo merced a Lope González [de Villa de Moros], abuelo de Antonia González, en el precio que pudiera hallar, libre de censo, empeño, hipoteca y otra enajenación.
Don José Martín, gobernador actual del pueblo de San José Miahuatlán; sus alcaldes Don Diego de Mendoza, Don Diego de San Francisco y Don Juan Andrés; alguacil mayor José de Martín, dijeron que en cumplimiento de una real cédula de Su Majestad para que en los pueblos de esta jurisdicción se pongan maestros, la justicia de Jalapa les nombró por maestro a Lucas Díaz de la Cueva, español, vecino de Jalapa; y los otorgantes se obligaron a pagarle 200 pesos de oro común, 12 fanegas de maíz anuales, durante un lapso de cuatro años en que ha de tener a su cargo la escuela; con más un huevo el viernes y otro el sábado por cada muchacha o muchacho a la semana.
Don Juan de Medina Caraveo, vecino de Jalapa, en nombre y con poder de Doña Josefa del Espíritu Santo, mujer legítima de Don Lucas Díaz de la Cueva; y de Doña Antonia González, viuda de Damián de Orlachea; y Nicolasa González, una de las herederas de Don Lope González [de Villa de Moros], su abuelo, mujer legítima de Francisco Martín, vecina de Jalapa, venden a Don Antonio Díaz de Córdoba, vecino y labrador de la provincia de San Juan de los Llanos, un sitio de tierras de ganado menor con dos caballerías, que las dichas partes heredaron de Don Lope González, ubicados en los alto de La Joya, libre de censo, empeño, hipoteca y otra enajenación, en el precio de 200 pesos de oro común.
Esteban de Gaona, vecino de Teziutlán, sustituye el poder que le tiene dado su esposa María Salgado y Álvarez, para todo lo en él contenido, en Lucas Díaz de la Cueva, vecino de Jalapa.