Don Atanasio de la Riva, de esta vecindad, dijo que por muerte de su hermano don Juan Antonio de la Riva, de la de su esposa doña Mariana Becerra y la de sus dos únicos hijos, quedó en esta villa, una casita hipotecada por 200 pesos de principal y más de ciento de réditos caídos, en favor de la cofradía de Nuestra Señora del Rosario de la iglesia auxiliar de San José del Barrio de La Laguna, de este suelo y 180 pesos en favor del presbítero don Francisco de Campo, sin incluir los premios que adeudan. Y deseando cubrir ambos principales, aprovecha la única oportunidad que se le ha presentado para enajenar dicha casa. Por lo tanto, vende, cede y traspasa en favor de José Cipriano León y de don Manuel Nava y Mota, ambos de esta vecindad, una casita de paredes revocadas de lodo, cubierta de madera y teja, ubicada en esta villa, en la calle de San Miguel a la que hace frente al oriente con 16 varas y del otro lado casa de los herederos de don Antonio Bremón y 28 y media de fondo hacia el poniente, por donde linda con terreno eriazo del fondo de la casa del finado Pedro Rafael del Moral, maestro carpintero; por el costado del norte linda con de casa que fue de don Antonio Gomila, y por el del sur con el de casa de Antonia Domínguez. Cuya casita cercada de tapias es la misma que sus hermanos fabricaron a sus expensas en terreno de su esposa doña Mariana Becerra que fue adquirido por escritura pública en 1878. Cuya enajenación la hace en la cantidad de 480 pesos, los 300 de ellos que quedan impuestos y cargados sobre la misma finca por el tiempo de cinco años, contados desde esta fecha y con causa de réditos de 5 por ciento anual y los 180 restantes que le ha pagado en reales al contado.
Zonder titelDoña Antonia Amaya y Vázquez, de esta vecindad, mujer de don Cayetano Gándara, vende a don Juan Manuel de Revilla, de esta vecindad, una casa de edificio bajo, cubierta de madera, ladrillo y teja, ubicada en el confín de la Calle del Beaterio, y principio de la de los Ingenios que a una y a otra hace esquina y se compone de 24 varas de frente que lo hace hacia el norte a la citada Calle del Beaterio, y del otro lado casa también de la otorgante, y 23 y cuarta de fondo por el rumbo del oriente, por su centro y costado opuesto tiene 40, por donde linda con casa que fue de los herederos de don José [Roque] Tomati, por el costado del oriente hace al otro frente a la callejuela que va para los ingenios o paseo de los Berros, y del otro lado casa de don Antonio Varela y Antonia Domínguez, calle y plazoleta en medio, y al poniente linda con casa de don José María Becerra. Dicha propiedad heredó de su consorte don Antonio [Perello] (alías) Gomila, y hoy vende en 2 500 pesos, más 600 pesos por el agua corriente o todo el sobrante derrame que haya en la casa del frente, incluyendo armazón de tienda mostrador y polines.
Doña Antonia Domínguez, vecina del pueblo de Jalapa, doncella, mayor de 25 años, vende a don Juan de Bárcena, de la misma vecindad, una esclava negrita nombrada Gregoria de 22 años, en 200 pesos de oro.
Don Tomás Ortiz, vecino de Naolinco, declaró haber recibido de Antonia, Francisca y Sebastiana Domínguez, hermanas de su esposa María Domínguez, 55 pesos de oro común en reales, como parte de la herencia que le cupo de unas tierras y rancho nombrado Tlalisco, ubicado en la jurisdicción de Jalacingo.
Doña Antonia Domínguez, viuda de Don Pedro de los Reyes; Doña Francisca Domínguez, mujer legítima de Don Miguel Rogel; Doña María Domínguez, mujer de Don Tomás Ortiz y Doña Sebastiana Domínguez, mujer de Don Matías Pérez, vecinos de Naolinco, dieron su poder cumplido a Don Miguel Rogel para que en sus nombres pida a Don Bernabé Márquez, vecino de Jalacingo, la copia y traslado de la escritura de donación que a su favor otorgó el Lic. Don José Domínguez Muñiz, cura que fue del partido de Misantla; y estándolo en el poder del referido apoderado, venda el rancho nombrado Tlalisco, situado en la jurisdicción de Jalacingo, por el precio que hallare.
Don Juan Nepomuceno Herrero, de esta vecindad, dijo que don Juan de Echeverría, como albacea testamentario de la finada doña Antonia Domínguez, y doña Luisa Uraburu Echeverría Domínguez y Gamboa, con licencia marital de su esposo don Fernando Sánchez, todos vecinos de la ciudad de México, le confirieron poder amplio a don Dionisio Camacho, de esta misma vecindad, para que pudiere proceder a la venta de una casa ubicada en esta propia villa a la plazuela de la Constitución esquina que da vuelta a la calle de la Amargura, que quedó por bienes de doña María Gertrudis Domínguez y Gamboa, madre de la referida doña Luisa. Y al no presentarse otro comprador más que doña María Gertrudis Reyes de Camacho, esposa del mencionado Dionisio Camacho, concertó éste a nombre de ella la compra de esa finca, en 2 400 pesos, de los cuales han de continuar reconociendo 2 000 pesos sobre dicha casa que tiene de gravamen a favor de una capellanía y los 400 restantes que entregaron de contado y los costos de alcabala y escritura son por cuenta de la compradora. Y como que ésta y don Dionisio Camacho componen una idéntica personería en la indicada compra, fue preciso sustituir los poderes en el comparente para que otorgase la correspondiente escritura. Y usando de las facultades que contienen dichos poderes, por la presente el referido don Juan Nepomuceno Herrero confiesa por cierto y verdadero cuanto queda relacionado y doña Luisa Uraburu tiene recibidos en consorcio de su esposo los 400 pesos de contado; y otorga que a nombre y en representación de los referidos poderdantes vende realmente a doña María Gertrudis Reyes la casa que se ha hecho mención, con todas sus entradas y cuanto le pertenece, bajo los linderos contenidos en los títulos, en precio de 2 400 pesos. Y estando presente la compradora con su esposo, ella con licencia marital correspondiente, otorga que acepta tal y como se haya y se obliga continuar reconociendo sobre dicha finca los 2 000 pesos que reporta, además declara que esta compra la hace con dinero propio perteneciente al haber paterno.
Zonder titelDon Gabriel Roso, de esta vecindad, en virtud de los poderes que le tienen conferidos don Juan de Echeverría y doña María Gertrudis Domínguez, consortes, vecinos de la Capital de México, como albacea el primero y única heredera la segunda de su tía doña Antonia Domínguez, arrienda a don Mariano Rincón, de esta vecindad, por el término de 5 años, una casa situada en esta Villa, haciendo esquina con la Plazuela del Rey y Calle de la Amargura, propiedad de doña María Gertrudis Domínguez. La arrienda por precio de 8 pesos mensuales.
Don Antonio José [de] Rivera, natural del pueblo de Naolinco, vecino de esta Villa, de 48 años, hijo legítimo de Juan [de] Rivera y de doña Antonia Domínguez, otorga su testamento; pide su cuerpo se amortaje con el hábito del Señor San Francisco; declara que contrajo matrimonio con Inés Antonia Viveros, quien trajo como dote 2 vacas, 2 becerros, un torito y un caballo; procrearon por sus hijos a José María, a María Micaela, María Antonia, María del Carmen, María Pascuala, María de Jesús y María Trinidad Rivera y Viveros; entre sus bienes deja la casa de su morada ubicada en la Calle del Calvario; en su libro de cuentas deja sus activos y pasivos; nombra como albacea a su esposa en primer lugar y en segundo a su hijo mayor y como herederos a sus hijos.
Blas Domínguez, vecino de esta villa de Córdoba, hijo legítimo de Juan Domínguez Nieto y Catalina Hernández difuntos, vecinos que fueron del valle de Huamantla, provincia de Tlaxcala, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara estar casado con Isabel de los Reyes, durante el matrimonio procrearon a Antonia Domínguez mujer de Joseph [José] de [Villegas]; Juan que será de edad de veintidós años; Catalina Domínguez mujer de Pedro Álvarez; Diego de edad de veinte años, Gerónima [Jerónima] de dieciséis años, Gertrudis de catorce; Agustín de once [roto] Francisca de seis y Josefa de dos años. Señala que debe y le adeudan las personas que se mencionan en la escritura. Declara por sus bienes dos jacales que están fundados en el solar de las Casas Reales de esta villa; otro solar junto a la lagunilla de esta villa; un caballo; una silla jineta; una espada; setecientos manojos de tabaco zacate y ochenta y ocho de fino. Nombra albacea testamentaria a su mujer Isabel de los Reyes para que entre en sus bienes, los venda y remate; y del remanente que quedare de ellos, nombra por sus universales herederos a sus hijos.
Zonder titelAntonia, Francisca, María y Sebastiana Domínguez, vecinas de Naolinco, dieron su poder cumplido a Don Miguel Rogel, marido de Francisca Domínguez, para que en sus nombres pida a Bernabé Márquez, vecino de Jalacingo, la copia y traslado que para en su poder de la escritura de donación que a su favor otorgó el Lic. Don José Domínguez Muñiz, difunto, cura que fue del partido de Misantla, de unas tierras y rancho nombrado Tlalisco; y una vez en sus manos, dicho apoderado lo pueda vender por el más alto precio que hallare.