Pedro Sánchez Pitarro, por sí y en nombre de Ángela de los Reyes, su legítima mujer, hija y heredera de Juan Hernández Salado y de Ángela Miranda, vecinos de Teziutlán, vende a Don Andrés Pérez de la Higuera, residente en su ingenio nombrado La Santísima Trinidad, jurisdicción de Jalapa, un sitio de estancia llamado Chichimecayucam y dos caballerías de tierras, en términos del pueblo de San Juan Iztacamaxtitlán, donde tienen una labor de trigo y maíz, y otras semillas, con sus casas, trojes, jacales, indios, bueyes, herramientas y demás aperos; que los bueyes son 24, la deuda de siete gañanes, una carreta con sus adherentes, 300 cabezas de ganado, 130 fanegas de maíz en mazorca y la cosecha de cebada, pero sacando 50 fanegas de ella, con el cargo de 3 500 pesos de censo que tiene impuestos la dicha hacienda, en favor de Antonio Fardo de León, vecino de la ciudad de Los Ángeles; otros 1 400 pesos de censo principal, en favor de los herederos de Jerónimo Pérez Salazar[Jerónimo Pérez de Salazar], cuya redención de los mencionados censos ha de quedar a cargo de Don Andrés Pérez de la Higuera, y en tanto no los redima, pagará los réditos que corrieren, todo ello por el precio de 7 500 pesos de oro común, incluidos los 4 900 pesos de los dos censos.
Jerónimo Pérez de Salazar, dio en arrendamiento la Venta de Lencero a Juan Gallego y a Domingo Martín, por tiempo de dos años y al precio de 400 pesos de oro común anuales.
Juan Díaz Matamoros y Magdalena Díaz, se obligan de pagar a Jerónimo Pérez de Salazar 1 350 pesos de oro común, precio de un sitio de estancia para ganado mayor, en términos de Atezca.\r\n
Don Jerónimo Pérez [de Salazar] y don Rodrigo Antonio de Neira y Quiroga, vecinos de la Ciudad de México, deben y se obligan a pagar a don Pedro Javier de Vargas, vecino de la ciudad de Sevilla, la cantidad de 6,540 pesos, 7 y 3 cuartillas reales, en plata doble a don José de Cueto, vecino de la ciudad de Sevilla y residente en este reino, y por su ausencia a don José de Velasco y por la de ambos a don Juan Esteban Dongo, vecinos de la Ciudad de México.
Francisco Hernández de la Higuera y su mujer, María González, se obligan de pagar a Jerónimo Pérez de Salazar o a Juan Fernández de Alfaro, vecinos de la Puebla de los Ángeles, 5 580 pesos de oro común, el valor de doce negros esclavos.
Juan Fernández de Alfaro en nombre de Jerónimo Pérez de Salazar, vende a Juan Díaz Matamoros y a su mujer, Magdalena Díaz, un sitio de estancia de ganado mayor con las vacas, novillos, y toros, situado en términos del pueblo de Atezca, por el valor de 1 350 pesos de oro común.
Jerónimo Pérez de Salazar, vecino de la Puebla los Ángeles, dio en arrendamiento la Venta de Lencero a Juan Gallego y a Domingo Martín, por tiempo de dos años y al precio de 400 pesos de oro común anuales.
Jerónimo Pérez [de Salazar] y don Rodrigo Antonio de Neira y Quiroga, vecinos de la Ciudad de México, deben y se obliga a pagar a don Pedro Javier de Vargas, vecino de la ciudad de Sevilla, la cantidad de 1,680 pesos en plata doble.
Don Rodrigo Antonio de Neira y don Jerónimo Pérez [de Salazar], vecinos de la Ciudad de México, deben y pagarán a don Antonio Hidalgo de Agudelo, vecino de la ciudad de Cádiz y residente en este pueblo de Jalapa, la cantidad de 35,569 pesos y 5 reales en plata doble del cuño mexicano, puestos en la Ciudad de México y que pagará en primer lugar a don Diego García Brava, en segundo lugar a don Carlos González de la Cruz y por la ausencia de ambos a don José de Espinosa, todos vecinos de la Ciudad de México.
Jerónimo Pérez de Salazar, se obliga de pagar a Hipólito Hernández, vecino de Jalapa, 1000 pesos de oro común que restan por paga de la Venta de Lencero, tierras, ganados y casa que le vendió.