Don Pedro de Senande, vecino del pueblo de Jalapa, con poder de don Jerónimo José Benítez, para la administración de bienes del difunto Capitán Bartolomé de Castro, otorga en arrendamiento a don Nicolás José Salvo Martínez, maestro carpintero y vecino de este pueblo, de una casa de paredes, cubierta de madera y teja, ubicada en la Calle de la Soledad, linda al oriente con casa de Teodora Josefa Mojica y calle en medio, al sur con casas de don Juan de Quiñones, al poniente con el Hospital Real de este pueblo y al norte con casas del difunto Castro, por el tiempo de 3 años al precio de 21 pesos de oro común en cada año.
Don Pedro Antonio de Herrera, Maestro de farmacopea, vecino de la Ciudad de Valladolid y residente en el pueblo de Jalapa, con poder general que le otorgaron sus hermanos don Antonio y don José de Herrera, vende a doña Mariana Josefa Viveros, viuda de don Miguel Ponce de León y mujer actual de don Matías de la Mora Castañeda, unas casas altas de paredes, cubiertas de madera y teja con su sitio correspondiente, que lindan al norte con la esquina de la plaza de este pueblo y Calle Real del frontero, al poniente con casas de los herederos del Capitán don Bartolomé de Castro y calle que baja para la de Tecuanapa, al sur con casas y patio de Teodora Josefa Mojica y al oriente con casas y corral de don José de la Calle, en el precio de 2, 000 pesos de oro común.
Don Pedro de Senande, Notario Eclesiástico y vecino de este pueblo de Jalapa, apoderado de don Jerónimo José Benítez, albacea y tenedor de bienes del Capitán Bartolomé de Castro, vende al Cura José Suárez, Vicario y Juez Eclesiástico de este pueblo, unas casas de cal y piedra cubiertas de madera y tejas, de los bienes del difunto, las cuales lindan al norte con la Calle Real que sale de esta plaza hacia la Veracruz, al sur con casas y solares de María Vázquez, al oriente con casas de María Nicasia Meléndez, viuda de Ignacio de Zárate y al poniente con casas de Alonso de Alba, al precio de 3, 304 pesos y 3 reales, 2, 904 y 3 reales en efectivo y los 400 quedan cargados y gravados a censo.
El Doctor José Suárez, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico del pueblo de Jalapa y su Doctrina, recibe del Capitán Alonso de Alba, la cantidad de 100 pesos de principal que doña María de Jesús Zorrobiaga había entregado a censo con obligación de réditos, para que se cantasen misas, cantidad que el Capitán Bartolomé de Castro, se obligó a reconocer sobre una casa que hipotecó y recayó en dicho Capitán Alonso, por lo cual se cancela la escritura de dicho gravamen, dejando libre la citada casa.
Don Julián Antonio, Gobernador, y don Pascual Antonio, Escribano, Oficiales pasados en este pueblo de Jalapa, con licencia expresa del Rey, declaran a favor del Capitán don Bartolomé de Castro, por la compra que hizo de un pedazo de solar, ubicado en el Barrio de la Laguna.
Fray José Enríquez, Prior del Convento Hospital de la Limpia Concepción, del pueblo de Jalapa, vende a don Andrés de Calzadilla, un solar que mide 32 varas de frente y 3 varas de fondo, el cual linda al poniente con tierras de dicho hospital, al sur con la Calle de Tecuanapa, al oriente con calle que baja a ella y casas que eran del Capitán Andrés Monares de Vargas y al norte con casa del difunto Bartolomé de Castro, en la cantidad de 200 pesos.
Don Gregorio Fernández Mantilla, vecino del pueblo de Jalapa, arrienda a Manuel Rodríguez, vecino de este pueblo, unas casas ubicadas en este pueblo que son de cal y canto, techadas de tejas, que lindan al norte con casas del Alférez don Laureano Fernández de Ulloa, al oriente con casa de José de la Calle, al sur con casas de Teodora Josefa Mojica y al poniente con casa que fue del Capitán don Bartolomé de Castro, en la cantidad de 500 pesos a partir de esta fecha hasta la llegada de la flota a la feria del pueblo.
Ignacio de Loyola Fuentes, residente en el pueblo de Jalapa, natural del ingenio nombrado El Chico, hijo legítimo de Nicolás de Fuentes y de María de los Santos, difuntos, otorga su testamento donde declara tener entre sus bienes heredados por sus padres lo que tiene en su poder su padrastro Salvador Jiménez, vecino de la Jurisdicción de La Antigua Veracruz. Declara ser soltero, que no debe nada y a él le debe 2 yeguas Juan Maldonado, vecino de Coatepec, a 4 pesos cada una a cuya cuenta tiene recibidos 5 pesos. Nombra como albacea al Capitán Bartolomé de Castro y como heredera a Teresa de Jesús, su hermana.
Juan González de Aparicio y María de Yépez, su sobrina, hija y heredera de María González, mujer legítima de Cayetano Prieto, venden al Capitán Bartolomé de Castro, vecinos de Jalapa, un solar con un jacal techado de teja, mide 14 varas de frente y 45 de fondo ubicado en la Calle Real que de la Plaza Pública va para el Camino Real a la Veracruz, linda con casa de Magdalena Josefa de la Higuera por un costado; al otro con casa del comprador y al fondo con solar de Ángela Cortés y Josefa de Castro. Le venta se hace en 80 pesos de oro común.
José Robledano de Cardeña y el Capitán Bartolomé de Castro, vecinos del pueblo de Jalapa, como principales y llanos pagadores, y el Capitán Nicolás Gutiérrez de Velasco, vecino y labrador en la provincia de San Juan de los Llanos, Juez Recaudador de las Reales Alcabalas de la provincia de San Juan de los Llanos, Jalapa, Jalacingo, Papantla, Teziutlán, Atempa y Tetela, para el descargo y administración del Capitán Nicolás de cobrar y recaudar de sus vecinos moradores, traspasa y da en arrendamiento tales alcabalas, y se obligan, ceden, renuncian, traspasan y da en arrendamiento por 4 años que le faltan de los 9 las que pertenecen a la provincia de Jalapa.