Ventura de Guadarrama Frías y Espinosa, vecino de la provincia de Jalacingo, otorga poder general a don José de Ledezma y por su ausencia o enfermedad a Fernando de Gálvez, vecinos de la Ciudad de México y Procuradores del Número de los de la Real Audiencia, para que lo representen en todas sus pleitos y causas civiles y criminales.
El Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, cura beneficiado de Jalapa, Comisario de la Inquisición y Cruzada, dio su poder cumplido a Don Fernando de Gálvez y a Juan Félix de Gálvez, Procuradores de la Real Audiencia de Nueva España, para que en su nombre puedan parecer ante los Señores Jueces Oficiales de la Real Caja de la ciudad de México, y pidan se le pague el salario que se le debe como cura beneficiado de esta doctrina, hasta el 8 de septiembre próximo venidero.
Don Pedro Nogales Dávila, de la Orden de Alcántara, Obispo de la Santa Iglesia Catedral del Obispado de la Puebla de los Ángeles, otorga poder especial en primer lugar a don Fernando de Gálvez, Agente de la iglesia, residente en la Ciudad de México y por su ausencia a José de Patiño de las Casas, Procurador de Número de la Real Audiencia, con igual facultad para que en su representación parezcan ante el Rey, sus presidentes y oidores de la Real Audiencia a hacer presentación de las bulas originales o su copia y traslado autorizado en pública forma que expidió su beatitud, asimismo pida se le mande librar el despacho que se requiere para la posesión de este Obispado.
José de Villegas, vecino del Desierto de Perote, otorga poder general a Fernando de Gálvez y por su ausencia o enfermedad a Tomás de Bracamonte, Procuradores del Número de la Real Audiencia, para que en su nombre lo defiendan en todos sus pleitos civiles y criminales que contra él se sigan.
Juan de los Santos Cubillos, vecino de esta villa de Córdoba y dueño de haciendas del beneficio de hacer azúcar en su jurisdicción, otorga poder general en primer lugar a don José Patiño de las Casas, y por su muerte, ausencia u otro impedimento a don Fernando de Gálvez, Procuradores del Número de la Real Audiencia de esta Nueva España, para que lo representen en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales que tenga pendientes en dicha Real Audiencia, demandando como defendiendo.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOEl Capitán Antonio Beltrán, vecino y labrador en el desierto de Perote, provincia de Jalacingo, otorga poder al Bachiller Laureano de Céspedes, Presbítero y a Fernando de Gálvez, Procurador de la Real Audiencia, ambos vecinos de la Ciudad de México, para que en su representación puedan seguir y concluir el pleito que tiene contra don Pablo de Rojas Porres y Villalón, de la misma vecindad.