Hernando Veedor, vecino de Jalapa, escribano mayor de minas y registros en Veracruz, vende a Francisco Bazo de Andrada, Alcalde Mayor de Jalapa, una esclava morisca llamada Luisa, del reino de Granada, en 600 pesos.
Melchor Palomino, vecino de Jalapa, vende a Diego López Maldonado, residente en esta provincia, una negra llamada Luisa, de tierra Conga, bozal, de 15 años de edad, con las tachas que tuviere, sujeta a servidumbre, por el precio de 310 pesos de oro común.
Doña Isabel Méndez, mujer legítima de Alonso González, vecinos de Jalapa, con licencia de su esposo, dio su poder cumplido a Bartolomé Pérez Ronquillo, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre venda dos negras esclavas muchachas nacidas en su casa, criollas de la Antigua Veracruz; una nombrada Luisa , de 15 años, hija de María, su esclava negra; y otra llamada Nicolasa de 11 años, hija de Inés, negra, su esclava, las cuales son bienes de su dote, en los precios y plazos que le pareciere.
Francisco Bazo de Andrada, Alcalde Mayor de Jalapa, vende a Hernando Veedor, vecino de Jalapa, una esclava morisca de nombre Luisa, de tierra de Granada, por precio de 700 pesos de oro común.
Isabel de Gallegos, viuda de Alonso Bazo de Andrada, otorga carta de venta de una esclava morisca llamada Luisa, en precio de 700 pesos, en favor de Hernando Veedor.
El Capitán Miguel Pinto de Mota, mercader de negros vende a Juan de Aldana, platero, vecino de la ciudad de México, una negra llamada Luisa, bozal, de 18 años de edad, de nación Angola, sin asegurarla de ninguna enfermedad pública o secreta, sujeta a servidumbre, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 400 pesos de oro común.
Juan de Aldana, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar al Capitán Miguel Pinto de Mota, mercader de negros, 400 pesos de oro común, precio de una negra bozal, llamada Luisa, de nación Angola, en esta manera: 200 pesos para fin del mes de marzo de 1620, y los 200 pesos restantes, para fin de marzo de 1621.