Don Andrés Pérez, vecino de Jalapa, en virtud de hallarse con muchos años de edad y destituido de bienes por haberlos repartido entre sus hijos procreados en dos matrimonios; y para evitar discordias entre ellos, declaró que fue casado de primer matrimonio con Beatriz Rizo, la cual no trajo a su poder ninguna dote, pero con ella tuvo un hijo nombrado Andrés Pérez, mayor de 25 años, a quien habrá tiempo de 22 años, antes de su segundo matrimonio, le dio de su legítima paterna y materna una esclava negra llamada Melchora de los Reyes y un negro nombrado Manuel Díaz; y de ellos, ha estado en posesión, así como de dos mulatos llamados Antonio y María, hijos de Melchora. Al cabo de muchos años, contrajo segundo matrimonio con Juana de Torres, quien tampoco trajo dote alguna, con ella procreó a Matías Pérez, Antonia Pérez y Catalina Pérez. Cuando casó a Antonia Pérez con José Lagunes, le dio una negra esclava llamada Nicolasa y ajuar que importó 650 pesos; a su hijo Matías le dio una esclava nombrada Nicolasa Ramos, dos mulas y dos caballos; y a Catalina al tomar estado, le dio una esclava llamada Andrea Ramos y 100 pesos en ajuar. Y en atención a que su hijo Andrés Pérez, lo ha sustentado en su casa en todas sus necesidades, hace mejora en el dicho Andrés Pérez, en el tercio y remanente del quinto de los bienes que pudiera tener.
Matías Pérez, natural y vecino de Jilotepec, hijo de los difuntos Andrés Pérez y Juana de Torres, hace su testamento en donde declara: es casado con Sebastiana de Moctezuma, procrearon 6 hijos, nombra albaceas a su mujer y a su hijo José, Francisco y Miguel, nombra herederos a sus hijos.
José Lagunes, vecino de Naolinco, habiendo casado con Antonia Pérez, hija legítima de Andrés Pérez y de Juana de Torres, vecinos de Jalapa, recibió de sus suegros una dote de 653 pesos de oro común en una esclava negra, ropa para dama, joyas y otras cosas.
Juana Agustina de la Gala, soltera vecina del pueblo de Jalapa, vende a Josefa de Castro, de la misma vecindad, un solar que tiene 22 varas de frente y 36 de fondo, linda al norte con solar de Juan de Rivera, al sur que es el frente con la calle que divide su solar y el del Santísimo Sacramento, al oriente con solar y casa donde vive el otorgante y al poniente con solar de Juana de Torres. La venta se hace en 23 pesos de oro común que por su valor le ha dado.
Bonifacio Ramírez, hijo legítimo de Antonio Ramírez y de Juana de Torres, otorga poder para testar y nombramiento de albacea a su legitima esposa Francisca de Sosa y Martínez, residente en este pueblo de Jalapa, y como herederas nombra a sus hijas legítimas María Dolores, Jacinta, Juana Antonia y Bernarda.