Miguel Ángel, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga un recibo de dote cancelado, a Bernardo Gorrón, su yerno, mismo que le entregó la cantidad de 600 pesos, como dote por haber contraído matrimonio con la difunta María de la Candelaria.
Doña Dominga Rosa de Santa Marina, viuda vecina del pueblo de Jalapa, entrega al Padre Fray José de Puerto Llano, de la Orden de Santo Domingo, conventual en la Nueva Ciudad de la Veracruz, un mulatillo esclavo nombrado Pablo Antonio de 8 años de edad, hijo de María de la Candelaria, esclava que fue de la otorgante y se libertó, para que le sirva y asista al padre por el tiempo de su vida, con el encargo de su educación, alimento, crianza y vestuario que es el fin y motivo con que se lo da.
Agustina de Acosta, parda libre, natural y vecina de Jalapa, hija legítima de Antonio de Acosta Clemente y de María de Salazar Romero, mujer legítima de Juan Manuel de León, otorga su testamento donde declara que al contraer matrimonio no trajeron caudal alguno y ella tenía como hija natural a María de la Candelaria; la casa que habitan no es de ella sino de su hija; declara tener 3 esclavos negros nombrados María de Guadalupe, que está en servicio con su hija, Antonio y Juan Jerónimo que están con ella pero pertenecen a su hija. Tiene una casa que compró con Sebastián de Sandi, fundada en el solar que fue de don Diego del Moral, cacique y principal de los naturales de este pueblo, ubicada en la calle que va a la Ermita de Santiago y después compró el solar del que nunca se le dio escritura. Nombra por heredera universal a su hija, y como albaceas a la misma y a Juan Manuel de León
María de la Candelaria, mujer legítima de Diego Hernández, vecinos de Jalapa, venden al Capitán Juan de Malpica, vecino de Perote, un mulato nombrado Cristóbal, de 20 años más o menos, criollo nacido en la casa de Francisca de Yépez, su abuela, hijo de Francisca de Yépez, mulata esclava difunta. El mulato está libre de empeño, enajenación e hipoteca, sin asegurarlo de vicio, defecto ni enfermedad, en precio de 200 pesos de oro común.
Incontinenti, María de la Candelaria y José Ordóñez, para su información presentaron por testigo a Manuel de Ortega, pardo libre, vecino de esta ciudad, de quien se recibió juramento y dijo que conoce a María de la Candelaria y la vio hacer vida maridable con Diego Ordóñez, y durante su matrimonio tuvieron por sus hijos legítimos a Juana, Francisca, María, mariana y José Ordóñez, a los cuales vio criar y alimentar.
Incontinenti, María de la Candelaria y José Ordóñez, para su información presentaron por testigos a Francisco Maldonado, pardo libre, vecino de esta ciudad, y habiendo hecho juramento de decir la verdad, dijo conocer a María de la Candelaria y al difunto Diego Ordóñez, desde hacía más de 30 años, los vio casar legítimamente en esta ciudad y durante su matrimonio tuvieron por hijos legítimos, a Francisca, Juana, María, Mariana y a José Ordóñez.
Domingo de Olivera, vecino de Jalapa, vende a María de la Candelaria, soltera, hija de Agustina de Acosta y de Juan Manuel de León, de la misma vecindad, una casa de vivienda que se compone de pilares de cal y canto y sus paredes de piedra y lodo, cuyo solar tiene 54 varas de frente y 52 de grueso, linda con el callejón que llaman de Domingo. La venta se realiza en 200 pesos de oro común que por su valor ha recibido.
Don Pedro Bernal de la Cadena, cacique natural de este pueblo de Santa Ana Sacan, hijo legítimo de Baltazar de la Cruz, difunto, y de María Magdalena; otorga su testamento de la siguiente manera: Declara que le deben algunos naturales vecinos de este pueblo, 241 pesos, asimismo, le deben los susodichos otros 227 pesos 6 reales, de que le hicieron obligación en idioma mexicano, cuyas cantidades les suplió para los pleitos de las tierras de Molloapa [Moyoapan] y el Gobernador don Baltazar Lucas, asimismo, para la compra de la tierra de don Nicolás [roto]. Declara hace veintiséis años contrajo matrimonio con Juana María, india, hija de padres conocidos, con quien procreó a Esteban, de veinticinco años de edad; a Juan de la Cruz, de dieciocho años; a Lorenza, de diecisiete años, casada con José Ramos; y a Martina, de catorce años, casada con Agustín Flores. Declara que hace diecisiete años contrajo segundas nupcias con María de la Candelaria, con quien ha procreado a Ignacio, de quince años de edad; José, de trece años; [Micaela], de doce años; y a [roto], de año y medio. Declara por bienes 40 pesos [roto] en una casa baja de cal y canto [roto]; una troje de cal y canto [roto]; una cocina de palos cubierta de teja; dos escaños; otra casa vieja; dos sillas de montar; tres yuntas aperadas; cinco lienzos con distintas advocaciones de una vara de largo; un Señor San Pedro de bulto de una vara de alto; un tambor; tres pedazos de tierra; diez vacas con seis becerros; dos novillos; cuatro yeguas; catorce mulas; un capote musgo de paño [de Castilla] con ribetón de oro, aforrado en piquin musgo; un capote de barracán, aforrado en sarga encarnada, con cuatro botones de plata; una hongarina de paño blanquizco [de] Castilla, aforrada con dos docenas de botones de [filigrana] de plata; una hongarina de paño de musgo con [cuatro] broches de plata; unos calzones de paño de Castilla [roto] musgo con dieciséis botones de plata; unos calzones de tripe encarnada; entre otros bienes. Nombra como albacea a María de la Candelaria, asimismo, tutora y curadora de sus hijos menores. Nombra como herederos a sus hijos.
JOSÉ DUARTE DE ACOSTA, JUEZ RECEPTORCristóbal Camarillo, vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos Diego de la Cruz Camarillo y Antonia de Pliego, casado con María de la Candelaria, realiza testamento, en el cual designa como albaceas a su citada esposa, en compañía de Francisco de Ochoa y como herederos a sus hijos Manuel José, Joaquín José, José Antonio, Ana María, Antonio Felipe y otro que está esperando su esposa. \r\n
Bernabé Vázquez, pardo libre, natural del ingenio la Santísima Trinidad, vecino del pueblo de Jalapa, hijo natural de María Arias, de esta misma vecindad, otorga su testamento donde declara tener como bienes la casa de su morada con el solar que le pertenece y linderos que constan en la escritura; 11 mulas y machos de carga, 6 yeguas mansas de vientre con su caballo, otras 2 mansas que están al cuidado de Faustino Vázquez, su hermano, entre otros bienes. Actualmente está de Mayordomo en la recua de Antonio Cardeña ganando 130 pesos anuales como aparecerá en el libro de cuentas. Declara que debe y le deben. Declara ser casado con María de Ycochea, hija legítima de Francisco de Ycochea y de María de la Candelaria, con quien no tuvo hijos y ninguno de los 2 trajo capital alguno en su matrimonio. Nombra como albaceas a su mujer, a su madre y a Pascual de Iglesias, y por heredera universal nombra a su madre.