El Capitán Luis González de Lucena, natural de Cádiz, hijo legítimo del Capitán García González de Lucena y de doña Juana María de Vesa, difuntos; y doña Mariana de la Cruz Flores Moreno, hija legítima del Alférez Sebastián de Flores Moreno y de doña Gertrudis de la Gala y Thormes; marido y mujer vecinos de Jalapa, estando sanos del cuerpo, en buen acuerdo y en prevención de futuros contingentes, otorgan su testamento de la siguiente forma: hacen las mandas acostumbradas. No deben a nadie. Tienen en su poder 200 pesos que pertenecen a Francisca Manuela. Declaran que algunas personas les deben cantidades pequeñas. Al tiempo de casarse él trajo 600 pesos y su mujer trajo de dote 10, 000 pesos; tienen 4 hijos legítimos. Nombra como albacea a don José Joaquín de Flores Moreno, hermano de él y a su mujer y ella nombra a su marido.
Doña Juana Antonia, mujer legítima de don Bernardo de la Fuente, dijo tiene dos casas contiguas en este pueblo sobre las cuales están situados 1,500 pesos a favor de la capellanía que fundaron don Sebastian de Flores Moreno y doña Gertrudis de la Gala y Thormes, la que sirve el Lic. Don Juan de Lucena, Clérigo, por lo que se obliga a pagar cada año 75 pesos de réditos.
El Alférez Sebastián de Flores Moreno y doña Gertrudis de la Gala y Thormes, su legítima mujer, vecinos del pueblo de Jalapa, instituyen y fundan una capellanía de misas rezadas por 3, 000 pesos de oro común de principal, especialmente sobre 2 casas. Una linda por un costado con casa y solar de Francisco García de Mendoza, al fondo con casa de Francisco Ibáñez, al frente con la Calle Real que sube de la plaza para el camino [Real] de México; la otra linda al frente con la misma Calle Real, al fondo con la calle que de la plaza sube para el Calvario, a un costado con el callejón de la casa de Inés López y por el otro con casa de Francisca Zavala, las casas se encuentran tazadas en 8, 500 pesos y se obligan a pagar a los capellanes que fueran, 150 pesos de oro común en cada año. Nombran como primer capellán propietario al Bachiller José Joaquín de Flores Moreno, su hijo legítimo y por su falta a Juan Francisco de Lucena, su nieto, y por la falta de los 2 a cualquier hijo de Mariana de la Cruz Flores Moreno, su hija.
El Alférez don Bartolomé Salvo, vecino de este pueblo de Jalapa, dijo compró unas casas con la condición que reconocería a censo redimible 1, 500 pesos de la capellanía que fundo don Sebastián Flores Moreno y doña Gertrudis Thormes, su mujer, y que sirve actualmente el Licenciado don Juan de Lucena, domiciliario del Obispado de la Puebla, y siendo condición para la compra de dichas casas, reconoce por la presente dicho censo.
Don Francisco Miguel de Campo, como principal obligado y Miguel Jiménez Carralero, vecinos del pueblo de Jalapa, se constituyen en fiadores reales y llanos, y dicho Francisco Miguel del Campo declara que por cuanto el Alférez Sebastián de Flores Moreno, el Tesorero Miguel Jerónimo López de Ontanar, Juan Prieto Rendón, Diego de la Torre Arnate, entre otros vecinos de este pueblo, le otorgaron poder para la recaudación de las Reales Alcabalas y para el seguro entrego de la renta se obligan de enterar en la Real Caja de la Ciudad de México, 975 pesos que fueron los que cupieron en el rateo que se hizo entre las demás provincias a quienes se remataron las Reales Alcabalas y les cupo dicha cantidad a esta provincia, la de Jalacingo, y Tetela.
Don Juan Rodríguez de Tejada, residente en Jalapa, vecino de la Nueva Ciudad de la Veracruz, marido legítimo de Juana de los Santos y Thormes, heredera del Capitán Juan de Thormes, actuando con poder que le otorgó en la Ciudad de Puebla de los Ángeles, recibe del Alférez Sebastián de Flores Moreno, mercader vecino de Jalapa, y de Doña Gertrudis de la Gala y Thormes, su mujer, como albaceas de su padre, la cantidad de 12 mil pesos de oro común en reales que forman parte de su herencia.
El Alférez Sebastián de Flores Moreno, mercader y vecino de Jalapa, albacea y tenedor de bienes de Juan de Thormes, su hermano, curador de sus menores hijos naturales, otorga poder especial a Luis González de Lucena, para que en su representación pueda pedir, demandar y recibir las cantidades de maravedís, platas, joyas, esclavos y otros bienes que hayan quedado por fin y muerte de su hermano y le toquen a esos menores.
El Alférez Sebastián de Flores Moreno, vecino del pueblo de Jalapa, otorga que ha recibido de José Ortiz, de la misma vecindad, 853 pesos y 5 tomines de oro común, que son los mismos que quedó obligado a pagarle en plazo cumplido, cuya cantidad se da por entregada.
El Alférez Sebastián de Flores Moreno, vecino y mercader del pueblo de Jalapa, vende al Capitán Antonio Cardeña, dueño de recua, de la misma vecindad, un esclavo nombrado Miguel José, mulato prieto, de 18 años más o menos, que hubo y compró a Juan de la Cruz. Dicho esclavo se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarlo de ninguna tacha, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 250 pesos de oro común.
Sebastián de Flores Moreno, vecino y mercader del pueblo de Jalapa, otorga poder a Diego de Castro y Gamboa, mercader y vecino de la Nueva Ciudad de la Veracruz, para que en su representación venda una casa a censo, ubicada en esa ciudad y otorgue las escrituras que sean necesarias, en la cantidad que él ajuste.