Francisco Martín otorga poder general a Juan de Moya.
Francisco Martín otorga poder general a Diego [Gutiérrez] Rueda, beneficiado del partido de Huatusco.
Francisco Martín se obliga de pagar a Juan de Estrada 46 pesos de oro común menos 1 tomín, por razón de un caballo tordillo.\n
El dicho Corregidor [Gaspar Asencio Cornejo], visitó los carros de Felipe Martín [Durán], que bajan a la ciudad de la Veracruz a cargo de Alonso Martín, en cuyos carros halló a la gente siguiente: Mateo, de Tlaxcalaque, y Magdalena su mujer; Pablo, soltero; Francisco, soltero; Melchorillo, muchacho; Francisco y Ana, su mujer, de Apizaco; Juan y María, su mujer; Mateo y Angelina, su mujer; Dieguillo, soltero; Sebastián y María su mujer, de junto Apizaco; Jusepillo, muchacho; Francisco guardián y María, su mujer; Diego, soltero; Miguel y María; Juan, soltero, su compañero; Sebastián Fabián y su mujer Magdalena; Fabián, de Tlaxcalaque, y su mujer Ana; Montezuma y Lucia, su mujer; Sebastián, soltero; Esteban, de Tlaxcalaque, y Teresa su mujer; Frasquillo; Francisco y Magdalena, su mujer; Francisco Martín, soltero; Pedro chino y Angelina su mujer; Lucas, soltero; Cristóbal y Angelina, su mujer; Gabriel y María su mujer.
Ante don Francisco de Luna y Arellano, Corregidor por Su Majestad de este partido, pareció Francisco Martín, mercader viandante, quien manifestó 40 pesos de mercaderías y menudencias que trae para vender en este pueblo, asimismo el Corregidor le notificó acuda a pagar la alcabala de lo que vendiese.
Juan Rodríguez, mayordomo de la recua de Francisco Martín, vecino de la villa de Córdoba, manifestó llevar en su recua para la Nueva Veracruz en su servicio y avío, cuatro indios nombrados Juan Vizcaíno y Juan largo, Francisco y Baltazar. Asimismo, el corregidor le notificó que a los indios debe dársele buen tratamiento y no servirse de ellos contra su voluntad; del mismo modo se le informó de la ordenanza que prohíbe a los carreteros, arrieros y chirrioneros bajar con indios a la Nueva Veracruz, a partir del 1 de junio hasta el 5 de octubre de cada año, so pena de 200 pesos, debido a que en esos meses llueve mucho, provocando que los naturales enfermen, condolezcan y mueran.\n
Esteban Alonso, mayordomo de la recua de Francisco Martín, vecino de la villa de Córdoba, manifestó llevar en ella 20 mulas y en su servicio a dos negros y un indio llamado Baltazar, cuya recua va cargada de harina para la Nueva Veracruz. Asimismo, el corregidor le notificó de la ordenanza que prohíbe bajar con indios a la Nueva Veracruz, ni pasar con ellos de este pueblo, a partir del 1 de junio de cada año hasta el otro día después de San Francisco; también le informó que a los indios debe dársele buen tratamiento, no servirse de ellos contra su voluntad y pagarles por su trabajo conforme a la ordenanza que para ello hay.
Ante el corregidor compareció Juan Rodríguez, mayordomo de la recua de Francisco Martín, vecino de la nueva villa de Córdoba, quien manifestó llevar en ella 8 pipas de vino en 48 barriles, en virtud de una certificación firmada por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz el 29 de noviembre de este año, para entregar en Acapulco a Santiago Rodríguez, cuya imposición monta 200 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Ante el Corregidor don Antonio de Monroy Figueroa, compareció Francisco Martín, dueño de recua, quien dijo llevar en ella 75 botijas de vino, en virtud de una certificación firmada para entregar en Oaxaca a Andrés de Suneta [Zumeta Loyola] [roto].\n\n\n
Se tomó la razón de 7 pipas de vino en 42 barriles que lleva Juan Lozano, dueño de recua, vecino de Oaxaca, para entregarlas en la citada ciudad, 5 de ellas a Ignacio de Reyna y las otras 2 a Francisco Martín.\n