Josefa de Neira Claver, viuda vecina del pueblo de Jalapa, hija natural de Leonor Ordóñez, estando enferma en cama otorga su testamento donde hace las mandas acostumbradas. Tiene empeñadas en poder de Francisco de Aguirre 6 cucharas, un relicario de plata y una medalla; en Francisco de Neira tiene un rosario con su cruz de plata. Debe a don Gregorio Fernández Mantilla 6 reales. Tiene algunos enseres de cedro. A ella le debe Cristóbal Sarmiento 3 pesos y 3 reales de ropa. Fue casada con José Esteibar y al tiempo de casarse ella no tenía caudal alguno. Tiene un hijo natural vecino de la Ciudad de México. Nombra como albacea a Francisco de Aguirre y como heredero a su hijo.
Doña María de Neira Claver, vecina de Jalapa, dijo que por fin y muerte de sus padres, le cupo en herencia una esclava mulata llamada Josefa de Neira, que al presente tendrá 36 años de edad, la cual está casada con José Esterivas; y por el mucho amor que le tiene y los buenos servicios que de ella ha recibido, a petición de su marido, le da la carta de libertad por 150 pesos de oro común, en que se compuso con el dicho José Esterivas.
Fray Francisco López de Castillo, Guardián del Convento de San Francisco del pueblo de Jalapa, y Francisco de Aguirre, albacea de Josefa de Neira Claver, dijeron que por muerte de la mencionada Josefa y de José de Esteibar, quedó una casa en este pueblo bajo los linderos que expresa la escritura de propiedad, quien dispuso se vendiera a censo redimible, y deducidas sus deudas se aplique lo que quede a misas a su alma y de su marido, para lo cual se sacó a pregón rematándose en Lugarda de Rivera, mujer de Manuel de la Plata, en 500 pesos, 100 de ellos exhibió para la paga de las deudas y los 400 restantes los reconoció a censo redimible a favor del Convento con la obligación de pagar 20 pesos de réditos.
Mariana Josefa del Moral, vecina de Jalapa, vende a José Esteibar, vecino de Jalapa, un solar que tiene frente al Convento de San Francisco de este pueblo, el cual por una parte, linda con solar de la otorgante y con solar de Francisco de Vértiz; y por otra parte, con solar de Pedro García y con solar de Alonso Díaz de la Cueva, de 30 varas y media de ancho y 95 varas de largo, por el precio de 30 pesos de oro común.
Doña María de Neira Claver, española, doncella, vecina de Jalapa, dijo haber heredado de sus padres una esclava mulata nombrada Josefa, casada legítimamente con José Esteibar, natural de las Islas Filipinas, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, y porque le han pedido le otorgue carta de libertad, por la presente, dio su poder cumplido al Lic. Don Juan Jerónimo Duardo, Abogado de la Real Audiencia de Nueva España, vecino de la Veracruz, para que en su nombre cobre de los dichos José Esteibar y Josefa de Neira, su mujer, 300 pesos de oro común, y estando en su poder, otorgue en su nombre carta de libertad en favor de Josefa de Neira para que pueda residir donde quisiere, parecer en juicio, otorgar su testamento y otras disposiciones.
Josefa de Neyra Claver, viuda vecina del pueblo de Jalapa, hija natural de Leonor Ordóñez de Neyra, estando enferma en cama otorga su testamento de la siguiente manera: hace las mandas acostumbradas. Tiene empeñadas en poder de Francisco de Aguirre 6 cucharas, un relicario de plata y una medalla. Debe a Gregorio Fernández Mantilla 6 reales y a ella le deben distintas personas. Tiene entre sus bienes enseres de casa. Fue casada con José Esteibar y al tiempo del matrimonio no tenía caudal. Entre sus bienes se encuentran la casa y el solar en que vive que compró su marido, cuyo deseo fue que el Convento de San Francisco la vendiera a censo para que con sus réditos se dijeran misas rezadas. Tiene un hijo natural que vive en México. Nombra como albacea a Francisco de Aguirre y como heredera a su alma y la de su marido.