José Méndez, vecino del pueblo de Naolinco, dueño de recua, vende al Alférez Sebastián de Flores Moreno, mercader y vecino del pueblo de Jalapa, una mulata esclava blanca nombrada María de Guadalupe de 46 años de edad, cuerpo mediano, que la hubo por herencia paterna y materna como consta en la división y partición de bienes. La venta se hace sin asegurarla de ninguna enfermedad pública ni secreta, en 150 pesos de oro común que se da por entregado.
María Lagunes, vecina del pueblo de Naolinco, hija legítima de Diego Lagunes, vivo, y de Catarina Dorantes, difunta, mujer legítima que fue de Jacinto Méndez Vasconcelos, otorga su testamento donde nombra por sus albaceas a José Lagunes, su hermano y a José Méndez, su hijo, asimismo lo nombra tutor y curador de sus menores hijos. Declara tener como bienes la casa de su morada con paredes de piedra y barro y techo de zacate; una mulata esclava llamada María de Guadalupe de 40 años más o menos, con sus hijos Miguel de 14 años, Antonia Luisa de 12, Manuela de 7, Juana de 5, Jacinta de 3, 16 mulas de carga aparejados, 3 de sillas, 3 yeguas de vientre, 2 vacas, 2 caballos, entre otros bienes materiales. Declara que cuando se casó llevó 200 pesos de dote.
José Méndez, vecino del pueblo de Naolinco, como albacea de su madre María Lagunes, vende a Antonio García de Baldemora, de la misma vecindad, un esclavo mulato criollo llamado Miguel Jerónimo de 15 años más o menos, hijo de María de Guadalupe, en 300 pesos de oro común que le ha entregado, cuyo importe utilizará para cumplir las mandas y legados que su madre ordenó en su testamento.
Agustina de Acosta, parda libre, natural y vecina de Jalapa, hija legítima de Antonio de Acosta Clemente y de María de Salazar Romero, mujer legítima de Juan Manuel de León, otorga su testamento donde declara que al contraer matrimonio no trajeron caudal alguno y ella tenía como hija natural a María de la Candelaria; la casa que habitan no es de ella sino de su hija; declara tener 3 esclavos negros nombrados María de Guadalupe, que está en servicio con su hija, Antonio y Juan Jerónimo que están con ella pero pertenecen a su hija. Tiene una casa que compró con Sebastián de Sandi, fundada en el solar que fue de don Diego del Moral, cacique y principal de los naturales de este pueblo, ubicada en la calle que va a la Ermita de Santiago y después compró el solar del que nunca se le dio escritura. Nombra por heredera universal a su hija, y como albaceas a la misma y a Juan Manuel de León
Magdalena Josefa de la Higuera, viuda de Gregorio García Cortés, vecina del pueblo de Jalapa, vende a Pascual de Castro, de la misma vecindad, una mulata nombrada María de Guadalupe, que será de 35 años, que compró a Jacinto López de Robles, vecino de la ciudad de la Nueva Veracruz el 21 de mayo de 1706. Dicha esclava esta libre de empeño, enajenación e hipoteca, y no la asegura de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, en 200 pesos de oro común que por su valor le ha entregado.
Salvador Méndez y Juana de Jáuregui, su mujer, vecinos de Naolinco, venden a Diego de Lagunas, vecino de Naolinco, una mulata nombrada María de Guadalupe, de 19 años de edad, su esclava, que la susodicha trajo de dote a su marido, sin asegurarla de vicio, defecto ni enfermedad alguna, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, por el precio de 200 pesos de oro común.
El Licenciado don Juan Pacheco, Presbítero, Cura Beneficiado por Su Majestad, Vicario y Juez Eclesiástico del pueblo de San Pedro Ysguatlan [Ixhuatlán] y su doctrina, residente en este pueblo de Santa Anna [Zacan], jurisdicción de la villa de Córdoba, vende a don Pedro Bernardo Mosquera de Valladares, vecino y mercader del pueblo de Orisava [Orizaba], a saber una negra nombrada María de [Guadalupe], que será de edad de veintiocho años poco más o menos, criolla, casada con Francisco, negro esclavo de [roto] de Cisneros, vecino de los Ángeles, misma que compró de María del Moral, mujer soltera, vecina de los Ángeles. La vende por esclava libre de deuda, empeño, hipoteca u otra enajenación sin asegurarla de tacha, vicio, defecto y enfermedad, al precio de 270 pesos de oro común que tiene recibidos de contado.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDOEl Licenciado Juan de Palafox y Mayorga, Abogado de la Real Audiencia de México, residente en el pueblo de Jalapa, dice que el Licenciado José Joaquín de Flores Moreno, Abogado también de la Real Audiencia le confirió poder general para diferentes efectos, en tal virtud vende a Juan Bautista de Arroyta, Escribano Público de esta jurisdicción, una esclava nombrada María de Guadalupe, que será de 45 años, que heredó del Alférez Sebastián de Flores Moreno y doña Gertrudis de la Gala y Thormes, sus padres. Cuya esclava esta libre de empeño, hipoteca, y la vende en 150 pesos de oro común que por ella le ha dado.
Marcos de Acosta, dueño de recua vecino de la jurisdicción de Jalapa, dijo que José Méndez, difunto, le vendió una esclava mulata blanca nombrada Juana que será de 19 años, hija de otra esclava suya nombrada María de Guadalupe, a quien ha tenido a su servicio por más de 5 años y a poco tiempo de habérsela entregado el vendedor falleció en el pueblo de Naolinco sin hacerle escritura de venta, como se verifica en su testamento dando fe de ello el escribano, ahora la vende a Antonio González de Baldemora, vecino del pueblo de Naolinco, en 300 pesos de oro común libres de alcabala, los cuales se da por entregado.
Doña Inés María de Serrano Perea, vecina de esta villa de Córdoba, mujer legítima del Pagador don Juan de Buendía, Alcalde Mayor de esta villa y jurisdicción y partido de San Antonio Guatusco [Huatusco] por Su Majestad, con licencia otorgada por su marido, otorga poder al Pagador don Antonio Lorenzo de Riascos, vecino de la Nueva ciudad de la Veracruz, que lo es de la Real Armada del Sotavento, para que en su nombre pueda vender una mulata esclava nombrada María de Guadalupe, de veinticinco años poco más o menos, la misma que hubo y compró del Capitán don Juan Bautista Corenzo, por escritura que otorgó en la ciudad de la Nueva Veracruz el 6 de mayo de 1700 por ante Tomás Sánchez de Lavandero, Escribano Público.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICO