Miguel Hernández, mayoral que dijo ser de la estancia de ganado vacuno de Cristóbal Pérez, pide el registro a Juan de Medina, Corregidor por Su Majestad de Tequila, de una partida de ganado vacuno que tiene en la sabana de este pueblo de 370 reses, 15 de ellas vacas y los demás novillos y toros, con fierro del mencionado Cristóbal, dicho ganado lo va a entregar en los llanos de Ozumba.\n
Ante don Manuel Lorente y Rueda, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Miguel Hernández, mayordomo y administrador de la hacienda de vacas Cuyucuenda, que es de doña Ana Francisca de [Zúñiga] y Córdoba, viuda del General don Diego Ortiz de Largacha, que posee en la jurisdicción de la Nueva ciudad de la Veracruz, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 550 reses, toros, de dicha hacienda, para pasar a la ciudad de la Puebla, donde los lleva a entregar al obligado del abasto de las carnicerías.\n
Ante don Manuel Lorente y Rueda, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Miguel Hernández, mayordomo y administrador de la hacienda Cuyucuenda, que es de doña Ana Francisca de Suniga [Zúñiga] y Córdoba, viuda del General Diego Ortiz de Largache, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 692 reses, toros, de dicha hacienda, para pasar a la ciudad de la Puebla a entregar al obligado del abasto y carnicerías.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Miguel Hernández, como mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada Cuyucuenda, que quedó por bienes de doña Ana Francisca de [Zúñiga y] Córdoba, viuda que fue del General Diego Ortiz de Largache, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 720 reses y toros de dicha hacienda, para entregarlos al obligado del abasto de las carnicerías de este pueblo.\n
Ante don José Martínez de Montemayor, Teniente General de esta jurisdicción, pareció Miguel Hernández, mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada Cuyucuenda, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 500 reses y toros, para poderlos entregar en este pueblo [deteriorado].\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Miguel Hernández, mayordomo y administrador de la hacienda de Cuyucuenda, que quedó por bienes de doña Ana Francisca de Suniga [Zúñiga] y Córdoba, difunta mujer que fue del General don Diego Ortiz de Largachi, para registrar una partida de ganado de 530 reses y toros de dicha hacienda, para poderlos entregar al administrador del abasto de las carnicerías de la citada ciudad.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Miguel Hernández, como mayordomo y administrador de la hacienda de Cuyucuenda, que es de doña Ana Francisca de Suniga [Zúñiga] y Córdoba, viuda del General don Diego Ortiz de Largache, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 800 reses y toros de dicha hacienda, para pasar a la ciudad de los Ángeles o venderlos en este pueblo.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Miguel Hernández, como mayordomo y administrador de la hacienda nombrada Cuyucuenda, que es de doña Ana Francisca de Zúñiga y Córdoba, viuda del General don Diego Ortiz de Largache, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 300 reses y toros de dicha hacienda, para entregarlos en este pueblo a Alonso Rincón por cuenta del obligado de la Puebla.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Miguel Hernández, mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada Cuyucuenda, que quedó por bienes de doña Ana Francisca de Suniga [Zúñiga] y Córdoba, viuda que fue del general don Diego Ortiz de Largache, para registrar un partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta 350 reses y toros de dicha hacienda, para poderlos entregar al administrador del abasto de la ciudad de los Ángeles.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Miguel Hernández, como mayordomo y administrador de la hacienda Cuyucuenda, que es de doña Ana Francisca de Suniga [Zúñiga] y Córdoba, viuda del General Diego Ortiz de Largache, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 350 reses, toros, para pasar a la ciudad de los Ángeles.\n