Cristóbal de San Francisco, indio de Xilotepec, se asienta a servicio de la soldada con Miguel Hernández, herrero, vecino Jalapa, por tiempo de dos años, al precio en cada un año de 48 pesos.
Miguel Hernández, herrero, y Juan Rodríguez, dieron por rota y cancelada la escritura de servicio y soldada suscrita entre ambos.
Luis Hernández, residente en la Venta de la Hoya, en esta provincia, dio su poder cumplido a su hermano Miguel Hernández, para que en su nombre otorgue la escritura o escrituras de obligación o adeudo, sobre doce mulas de arria que compró a Pedro González de Libreros, a treinta y cinco pesos cada una, las cuales ha de entregar en la nueva ciudad de Veracruz.
Don Juan López, Teniente de la Compañía de Caballos; don Cristóbal de Ortega, Alférez; don Nicolás de Acosta, don Francisco de Casados, don Mateo José Roso, don Miguel Hernández y don Lorenzo Fernández, vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan poder general al Doctor Agustín de Bechi, Colegial en el Eximio Real y Pontificio de San Pablo, en la Ciudad de Puebla, de donde es vecino, junto con el Licenciado Antonio Martínez, Abogados de la Real Audiencia de México, de donde el último es vecino, para que los representen en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Pedro de Román, Miguel Hernández y Bartolomé Martín, venteros, en nombre de los mesoneros de la región dieron carta poder a Antonio Gutiérrez de Meza, para que perezca y pida a las autoridades virreinales, se les mande poner el maíz al precio que lo puedan vender a los arrieros y pasajeros.