Doña Sebastiana Antonia de Guraya y Lezama, viuda, mujer que fue del Tesorero Don Francisco de Amilibia, de la Real Contaduría de la Nueva Veracruz, dio su poder cumplido al Capitán y Sargento Mayor Don Francisco Antonio de Medina Picaso, Caballero de la Orden de Santiago, gobernador actual de la ciudad de Tlaxcala, Tesorero propio de la Casa de Moneda en la ciudad de México, para que en su nombre pida y demande la cantidad de pesos de oro que Su Majestad quedó debiendo a su marido, del salario que como tal tesorero debía gozar, cuyos pesos dejaron embargados en las reales cajas de la ciudad de Nueva Veracruz, los oficiales reales de ella.
Doña Sebastiana Antonia Guraya y Lezama, residente en este ingenio, viuda del Tesorero Don Francisco de Amilibia, dio su poder cumplido al Alférez José de Obregón, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que representando su persona, rija, gobierne y administre, una casa de su propiedad en dicha ciudad, ubicada en la esquina de la calle de Las Damas, con 7 aposentos; y la arriende a la persona o personas que por bien tuviere, por los tiempos y precios que asentare. Asimismo, le dio poder para que cobre los jornales de cuatro esclavos varones que tiene en aquella ciudad.
Doña Sebastiana Antonia de Guraya y Lezama, viuda del Tesorero Don Francisco de Amilibia, Caballero de la Orden de Santiago, dio su poder cumplido a Don Andrés de Munibe, Castellano del Morro del puerto de San Cristóbal de la Habana, para que en su nombre pida, demande, reciba y cobre, de los albaceas y herederos del Contador Tomás de Urabarro, vecino que fue de dicho puerto, el procedido de 72 cajones de jabón que de cuenta de esta otorgante le remitió el Capitán Don Antonio de Cueto Bracamontes, gobernador que fue de la provincia de Tabasco.