El Capitán Don Sebastián de Mora y Medrano, Alcalde Mayor de esta provincia, notificó el auto de arriba a Doña Aldonza Antonia de Neira Claver y a Don Diego de Arce y Tovar, su marido, vecinos de Jalapa, como una de las herederas de Don Alonso de Neira Claver, para que acepte o renuncie dicha herencia; y dijo que no pretendía aceptarla, y la repudió para que sucedan en la parte que a ella le pudiere tocar, en sus hermanas, herederas de su padre, pues se contentó con la cantidad de pesos que le dio antes de su fallecimiento, cuando contrajo matrimonio con Don Diego de Arce y Tovar.
Alonso Díaz de la Cueva, maestro de sastre, vecino de Jalapa, vende a Doña Aldonza Antonia de Neira Claver, un solar de este pueblo, ubicado en el callejón que baja a la Calle Real de San Francisco, de 25 varas de frente y de fondo hasta la esquina de dicho callejón, el cual es la mitad del solar que el otorgante hubo de Doña Gertrudis de Neira Claver, linda por el fondo con solar y casa de Ana González de Astudillo; a un lado con solar del otorgante, y por el frente, con dicho callejón, en el precio de 15 pesos de oro común.
Don Diego de Arce y Tovar, vecino de Jalapa, hijo legítimo de Don Bernabé de Arce y Tovar y de Doña María de Andaeta, vecinos del puerto de La Guaira, provincia de Caracas, habiendo casado con Doña Aldonza Antonia de Neira Claver, hija legítima de Alonso de Neira Claver, escribano público de Jalapa, y de Doña María de Gálvez y Ayala, difunta, el 28 de julio de 1681, su suegro le hace entrega de 653 pesos y 6 tomines de oro común de dote, en ajuar, plata, joyas, colchones, sábanas, naguas, camisas y otros bienes.
Diego de la Torre Arnate, vecino de Jalapa, como síndico del Convento de San Francisco de este pueblo de Jalapa, y con licencia del Ministro Provincial Fray Diego Trujillo, y haciendo uso de la cláusula testamentaria de Ana González de Astudillo, vende a Don Alonso Tirado, escribano público de la provincia de Jalacingo, una casa que dejó la susodicha a este convento, situada en la calle que sale de la Plaza Pública para el barrio de Santiago, linda con casa que dejó Ana González de Astudillo a María Pérez, negra, y a los demás sus hijos; y por otra parte, con casa y solar de Doña Aldonza Antonia de Neira Claver; por el fondo, con solar de Francisco Carrasco; y por su frente, con el cementerio del Convento de San Francisco, por el precio de 400 pesos de oro común a censo principal redimible, y 20 pesos de oro común, de réditos en cada un año.
Doña Antonia de Gálvez, viuda vecina del pueblo de Jalapa, dijo que como heredera de doña Aldonsa Antonia de Neira Claver, tiene un solar que obtuvo por concurso con sus hermanas vecinas de la ciudad de México, en donde Juan Bernardino Rangel construyó una casa, y para evitar pleitos sobre él, por la presente le vende dicho solar con 10 varas de frente, linda con casas de don José Ramos, al sur con solar de la vendedora y al norte con el del comprador. La venta se hace en 12 pesos de oro común.
Codicilio de Doña Ana González de Astudillo, vecina de Jalapa, por el cual mandó que sobre una casa de su propiedad que tiene en la calle que sale de la plaza pública para el barrio de Santiago, linda con casas de su morada y con solar de Doña Aldonza Antonia de Neira Claver, se instituya una capellanía de misas que han de decir los religiosos del Convento de San Francisco de Jalapa, por el sufragio de su alma y las de sus padres.