Don Diego de Arce y Tovar, vecino de Jalapa, hijo legítimo de Don Bernabé de Arce y Tovar y de Doña María de Andaeta, vecinos del puerto de La Guaira, provincia de Caracas, habiendo casado con Doña Aldonza Antonia de Neira Claver, hija legítima de Alonso de Neira Claver, escribano público de Jalapa, y de Doña María de Gálvez y Ayala, difunta, el 28 de julio de 1681, su suegro le hace entrega de 653 pesos y 6 tomines de oro común de dote, en ajuar, plata, joyas, colchones, sábanas, naguas, camisas y otros bienes.
Don Alonso Domínguez Muñoz, vecino de Naolinco, habiendo casado legítimamente con Doña Isabel de Neira Claver, hija legítima de Don Alonso de Neira Claver, Escribano Público que fue de esta provincia, y de Doña María de Gálvez y Ayala, difuntos, recibe de Doña María de Neira Claver, hermana de su esposa, 1170 pesos de dote en una esclava negra, joyas, ropa para dama y de caballero.
Doña Isabel de Neira Claver, vecina de Jalapa, mujer legítima de Don Juan Eugenio Hernández, vende al Lic. Don Miguel Pérez de Medina, cura propietario de Jalapa, una esclava negra llamada Josefa, de más de 30 años de edad, que le cupo en herencia por fin y muerte de sus padres Don Alonso de Neira Claver y Doña María de Gálvez y Ayala; criolla del ingenio de Pacho, libre de censo, empeño, hipoteca ni otro gravamen, por el precio de 400 pesos de oro común.