Juan Martín Borrego, dueño de recua, vecino de la ciudad de los Ángeles, manifestó llevar en su recua para la Nueva Veracruz, un indio nombrado Juan Pedro. Asimismo, el corregidor le notificó no ponga a dicho indio en camino ni baje a la Nueva Veracruz en servicio de su recua por ser tiempo prohibido.\n
Doña María de Estupiñán, vecina de Jalapa, vende a Juan Martín Borrego, dueño de recua, vecino de la ciudad de México, un esclavo negro nombrado Pascual de la Cruz, criollo de esta jurisdicción, de 27 años de edad, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarlo de ningún vicio, defecto, tacha, ni enfermedad, por el precio de 475 pesos de oro común; los 240 en reales de contado, y los 235 restantes, para fin del mes de mayo de 1673, con las costas de la cobranza.
Fray Juan Martín Borrego, Guardián del Convento del Señor San Francisco; Fray Miguel Montero y Fray Carlos García Monzaval, moradores de ese convento, en nombre de los demás conventuales, dijeron que poseen un solar con 89 varas de frente y 55 de fondo en la calle que va para el alto, detrás de la Iglesia parroquial, hace esquina enfrente del palacio, colinda con la iglesia, por otro lado con casas que llaman de la doctora, con el patio del cementerio del convento y al norte con casa de Francisco Carranza. Dicho solar lo hubo el convento vía limosnas y capellanía de doña Juana de Vargas en 400 pesos de principal que sobre él están cargados a favor del convento a razón de 5% de réditos, ahora lo venden a don Bartolomé de Castro con poder de Francisco de Araciel, vecino de la Neva Ciudad de la Veracruz, bajo las calidades y condiciones que se refiere, en los 400 pesos referidos.