Don Vicente Dorantes, Capitán en el batallón activo de Toluca y comandante de la compañía en esta ciudad, dijo que habiendo fallecido su padre, don Juan Dorantes, vecino que fue del pueblo de Ixtlahuacan, dejó por albaceas en primer lugar al comparente y en segundo a uno de los hermanos de éste, se ignora si a don Diego o don Luis Dorantes. El comparente señala no poder desempeñar tales funciones, resolviendo dar su poder al hermano que haya sido nombrado segundo albacea, para que en nombre y en representación de su persona, acciones y derechos que le competen como heredero, promueva, siga y termine todo lo conducente y necesario al desempeño de dicha testamentaria. También se encargue de las cobranzas y pleitos.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODon Vicente Dorantes, capitán retirado del ejército, vecino que fue del pueblo de San Felipe del Obraje del departamento de México, residente hoy en este suelo, dijo que en testamento que formalizó su señor padre, don Juan Dorantes, bajo el cual falleció, lo nombró primer albacea y en segundo y tercer lugar a los hermanos del relacionante, don Diego y don Luis Dorantes, quienes han seguido solos el giro de la testamentaria por renuncia que hizo de éste encargo, por hallarse empleado en la milicia, y como en los bienes proindivisos se encuentra una hacienda cuya venta tienen ya contratada dichos albaceas, para que con su ausencia no resulten perjudicados sus otros cinco hermanos coherederos, por la presente otorga poder especial a su hermano don Diego Dorantes, para que en su nombre lo represente en la referida testamentaria, solicitando la enajenación o venta de todos los bienes de ella, ajustándolos con el comprador o compradores, por el precio, calidades y condiciones que convengan. Asimismo, para que cobre todo lo que le deban.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINODon Gonzalo Sayago, vecino de Naolinco, como principal deudor, y Nicolás de la Torre Arnate y José Díaz Montero, de la misma vecindad, como sus fiadores, se obligaron a pagar al Capitán Don José de Ceballos y Burgos, dueño de ingenios de fabricar azúcar en esta jurisdicción, 151 pesos de oro común; los 63 pesos del ajuste de la cuenta del arrendamiento de un rancho en la cañada; y los 88 pesos, que el dicho principal les está debiendo de legítima paterna a Gabriel y Esteban Dorantes, menores, hijos legítimos de Juan Dorantes, en esta forma: Los 63 pesos para de hoy día de la fecha en 4 meses, y los 88 pesos, restantes, para el primer viaje de la primera flota o urcas que vinieren de los reinos de Castilla al puerto de San Juan de Ulúa.