Se tomó la razón de 13 pipas de vino trasegadas en 78 barriles, que lleva Antonio de Trujillo en su recua de mulas, para entrega en México a Cristóbal Jiménez.\n
Se tomó la razón de 6 pipas de vino, que lleva Joseph [José] Suárez en su recua en 24 barriles, para entregar 4 de ellas en México a Cristóbal Jiménez, y las 2 en la Puebla a don Pedro Soriano; asimismo en dicha recua 8 pipas de aguardiente para entregar a Juan Rodríguez en México.\n
Se tomó la razón de una pipa de vino, que lleva Cristóbal Muñoz Redina en su recua de mulas, para entregar en México a Cristóbal Jiménez.\n
Se tomó la razón de 30 pipas de vino que lleva Gonzalo García en la cuadrilla de carros de Juan Caballero, su suegro, para entregar 26 de ellas en México a Domingo de Barainca, y las 4 restantes a Cristóbal Jiménez.
Se tomó la razón de 76 pipas de vino que lleva el Alférez Juan García Valero, para entregar en México a Cristóbal Jiménez y a Jacinto de Ávila Aguirre.\n
Se tomó la razón de 79 pipas de vino y una de vinagre que lleva Joseph [José] Rodríguez en la cuadrilla de carros de doña Catalina de Grajeda, viuda de Gonzalo García, para entregar en México a Cristóbal Jiménez.\n
Se tomó la razón de 48 pipas de vino que lleva el Alférez Mayor Juan García Valero en su cuadrilla de carros, para entregarlas en México al Maese de Campo don Antonio [Urrutia] de Vergara, a don Cristóbal Jiménez, a don Bartolomé Bernal y al Capitán Juan de Cabañas.\n\n\n
Cristóbal Jiménez y Luis de Campos celebraron un contrato para tener en sociedad la Venta de Lencero, cada uno puso una parte del capital y acordaron repartirse las ganancias en partes iguales.
Diego Ordóñez, estante en Jalapa, dio carta poder a Jorge de Peralta para que cobre de Cristóbal Jiménez, ventero, 195 pesos de oro común, en su nombre.
Juan García de los Ríos, residente de Jalapa, se obliga de pagar a Cristóbal Jiménez, 195 pesos de oro común, que son el resto del valor de unas casas que le compró en la Ciudad de Veracruz.