Cristóbal Jiménez y Luis de Campos celebraron un contrato para tener en sociedad la Venta de Lencero, cada uno puso una parte del capital y acordaron repartirse las ganancias en partes iguales.
Diego Ordóñez, estante en Jalapa, dio carta poder a Jorge de Peralta para que cobre de Cristóbal Jiménez, ventero, 195 pesos de oro común, en su nombre.
Juan García de los Ríos, residente de Jalapa, se obliga de pagar a Cristóbal Jiménez, 195 pesos de oro común, que son el resto del valor de unas casas que le compró en la Ciudad de Veracruz.
Cristóbal Jiménez, vecino de Veracruz, se obliga de pagar a Pedro Rodríguez de Alcázar, ventero en la Venta de Aguilar, 33 pesos y 4 tomines de oro común, que son el precio de un caballo.
Cristóbal Jiménez, estante en Jalapa, vende a Juan de las Ruelas Machuca y a Inés Núñez, su mujer, una esclava negra nombrada Catalina, de tierra Biafara, en 230 pesos de oro común.
Cristóbal Jiménez, ventero, en la Venta de Lencero, dio carta poder a Francisco Bazo de Andrada, para que pueda cobrar de Juan García de los Ríos, 195 pesos de oro común en vinos de Cádiz y Jerez, puestos en la ciudad de Veracruz.
Juan de las Ruelas Machuca, estante en Jalapa, recibe de Cristóbal Jimenéz 200 pesos de oro común, en una esclava negra llamada Catalina, para en cuenta de otra esclava negra que Ruelas Machuca le vendió a Cristóbal Jiménez.
Juan de las Ruelas Machuca arrendó la Venta de Lencero a Cristóbal Jiménez por espacio de cuatro años, y se acuerda que tal arrendamiento comience el 5 de agosto de 1578.
Cristóbal Jiménez, ventero de la Venta de Lencero, vende a Juan García de los Ríos unas casas en la ciudad de Veracruz, por precio de 365 pesos de oro común.