Bernardo Gómez, vecino de Jalapa, como curador de las personas y bienes de Roque Justo, de 18 años, y de María de los Santos, de 14 años, hijos legítimos de Antonio Díaz Parraga y de Antonia Josefa Jiménez, difunta hija y heredera de Antonio Jiménez, vecino que fue de esta jurisdicción en el rancho de Zoncuantla, junto con demás herederos de dicho Antonio Jiménez, otorgan que venden a Ramón de Osorio, esposo de Rita hija del difunto, una casa ubicada en el Barrio de Techacapa, hace frente por el oriente con un callejón que sube por entre la calle de Pedro de Campos y Sebastián Barradas de la Calle Real que sale de esta plaza para la Veracruz mirando hacia el norte, por el norte linda con solar que da a los otorgantes, por el poniente con casa de Tomás de la Cruz, y por el sur con calle que va al Chorro de Techacapan, y del otro lado casa de Pedro de Campos. La venden en 800 pesos.
Ignacio Barradas, hijo legítimo de don Sebastián Barradas, vivo, y de doña Catarina Chávez Galindo, difunta, natural y vecino de este pueblo de Jalapa, otorga poder para testar a su esposa María Margarita Viveros y a su hijo Francisco Barradas. Declara que tiene 7 hijos. Nombra como albacea testamentario a dicha su mujer e hijo. Nombra como herederos universales a sus hijos.
Antonio Pantaleón, vecino del pueblo de Jalapa, vende a don Francisco de Escalona, vecino de este pueblo, un solar de 18 varas de frente y 18 varas de fondo, ubicado en este pueblo, el cual linda al norte con la Calle Real que sale de la plaza para el Camino Real de la Veracruz y casa y solar de Sebastián Barradas, al sur con solar de Antonio Marín, al oriente con el comprador y al poniente con solar de Paula Godínez, al precio de 190 pesos.
Don Sebastián Barradas, hijo legítimo de los difuntos don Sebastián Barradas y de doña Catarina Chávez Galindo, natural y vecino del pueblo de Jalapa, casado con doña Ana Gertrudis Díez de Sollanos, a la cual otorga poder para testar y nombramiento de albacea y como herederos a Rafael, Micaela y Sebastián Dionisio, sus hijos legítimos.
José Joaquín Morales, maestro carpintero, vecino de este pueblo de Jalapa, se obliga a pagar a don Juan Santiago Lobo, del Comercio de España, residente en este pueblo, como Síndico que es del Convento Hospital Real, la cantidad de 100 pesos, que son los mismos que por legado pío dejó ordenado don Juan de Lezama se impusiesen, para que con los 5 pesos que redituasen cada año se comprase aceite para la lámpara de la Divinísima de la iglesia de dicho convento, cuyos 5 pesos los tenía impuestos y cargados sobre su casa don Sebastián Barradas, quien los ha redimido y el dicho Joaquín los ha recibido en dinero de contado, y dichos 100 pesos los impone y sitúa sobre una casa que tiene en este pueblo que linda con la Plaza del Rey.
Doña María Ignacia Ortiz, vecina de Actopan, dijo que doña Joaquina Jiménez y su hija María Ignacia Díaz Parraga vendieron a don Miguel Laguna, de esta vecindad, una casa por escritura hecha en esta ciudad el 21 de abril de 1802, cuya compra la hizo don Miguel para su primo José Francisco Laguna y para la otorgante que con éste fue casada, y con dinero que ambos adquirieron durante su unión conyugal. Y siendo preciso dividir entre sus hijos la mitad de la parte que corresponde su difunto marido José Francisco Laguna; otorga que vende a don José María Peredo la mencionada casa, que hace dos frentes, el principal que es de 18 varas al norte con la calle Principal que sale para Veracruz y del otro lado casa que fue de la viuda de don Sebastián Barradas; por el oriente linda con el callejón del Perro y tiene 14 y una tercia varas; por el poniente linda con casa y solar que fue de don Juan de Bárcena; y por el sur, que es su fondo, mide 56 y tres cuartas varas, y linda con solar y casa que fue de don Manuel de Zárate. Cuya venta la hace a Peredo en cantidad de 400 pesos.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANODon José María Peredo, de esta vecindad, otorga que vende a don Juan de Quero, vecino de los Dos Ríos, una casa situada en esta ciudad, la que hace dos frentes, el principal que es de 18 varas, al norte con la calle principal que sale para Veracruz y del otro lado casa que fue de la viuda de don Sebastián Barradas; por el oriente linda con callejón del Perro y tiene 14 y una tercia varas; por el poniente linda con casa y solar que fue de don Juan de Bárcena; por el sur, que es su fondo, mide 56 y tres cuartas varas y linda con casa y solar que fue de don Manuel de Zárate. La cual hubo y compró de doña María Ignacia Ortiz, por escritura otorgada en esta ciudad el 24 de febrero de este año. La vende en precio de 600 pesos; un armazón en 40 pesos; y quinientos ladrillos en 18 pesos 6 reales; cuyas tres partidas suman 658 pesos 6 reales.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANODon Sebastián Barradas, vecino de la jurisdicción de Tepeyahualco, sujeto a San Juan de los Llanos, se obligó a pagar al Capitán Don Juan Antonio de Zavalza, 3377 pesos 5 y medio reales, de 2 atajos de mulas, que le ha comprado, las 50 aparejadas de lazo y reata, y las 8 de silla, al precio de 53 pesos cada una, más las deudas de los mozos y otros avíos que le ha dado, en esta forma: para de la fecha de esta escritura en un año 2872 pesos, y lo restante, dentro del mismo plazo, en cada viaje que hiciere le abonará lo que pudiera.
Sebastián Barradas y Agustín Luis, vecinos del pueblo de Jalapa, albaceas y tenedores de bienes del Capitán Hipólito de la Peña, difunto, dijeron que entre sus bienes quedó un negro esclavo nombrado José del Rosario, de 29 años más o menos y que obtuvo por compra a Magdalena Josefa de la Higuera el 2 de noviembre de 1718, y para dar cumplimiento al testamento lo venden a Inés Francisca Casados y Mendoza, mujer legítima de Tomás Miguel de Campo, de esta misma vecindad en 350 pesos de oro común.
Sebastián Barradas, vecino de este pueblo de Jalapa, informa que recibe en calidad de fiado, un preso de nombre Juan Rodríguez, vecino de esta jurisdicción, obligándose a entregarlo cuando algún Juez u otro de su competencia se lo pida, y de no hacerlo se sujetará a juicio y pagará todo lo que sea juzgado y sentenciado.