José Tinoco, vecino del desierto de Perote, residente en este pueblo, hijo legítimo de Juan Tinoco y Leonor de Fonseca, dio su poder cumplido a su mujer Juana Hernández, y a su hermano Juan Tinoco, para que después de su fallecimiento hagan y otorguen su testamento, con las mandas, cláusulas y legados que les tiene comunicado.
Don José Tinoco, vecino del desierto de Perote, jurisdicción de Jalacingo, dio su poder cumplido a su mujer legítima Doña Juana Hernández, y a su hermano Don Juan Tinoco, para que en su nombre hagan y otorguen su testamento, según y como se los tiene comunicado.
El señor José Tinoco, vecino del desierto de Perote, vende a Juan de Thormes, vecino de Jalapa, un esclavo mulato nombrado Bernardino, de 14 años de edad, libre de censo, hipoteca y otro gravamen, por el precio de 230 pesos de oro común.
Doña Josefa del Espíritu Santo, mujer legítima de Lucas Díaz de la Cueva, con licencia de su marido, vende a José Tinoco, vecino del desierto de Perote, un esclavo mulato nombrado Bernardino, de 14 años de edad el cual lo hubo de su tío Nicolás Rogel, beneficiado que fue del partido de Naolinco, como constará por cláusula de su testamento; por el precio de 100 pesos de oro común.