Teresa de Córdoba y Arellano, mujer legítima de Juan Antonio Mosquera y Moscoso, vecina de este pueblo, dijo que el 7 de noviembre de 1704 otorgó poder general a su marido para todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales entre otras generalidades, por lo que ahora revoca todo el poder conferido, del cual le da testimonio a su marido para que no haya ningún perjuicio.
Doña Teresa de Córdoba y Arellano, mujer legítima del Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, para la información que tiene ofrecida presentó por testigo a Don Francisco Serrano, Maestro Cirujano, residente en este pueblo, y dijo que desde hace cuatro meses que reside en Jalapa, ha estado atendiendo al Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, y padece una falta de memoria nacida de humores gruesos embebidos en el cerebro, y por la mucha edad del sujeto, no le alcanzan las medicinas, y lo tiene por incurable.
El Capitán Don Nicolás Alejandro de Meza, Alcalde Mayor de Jalapa y de Jalacingo, habiendo visto la información dada por Doña Teresa de Córdabe y Arellano, mujer legítima de Don Lorenzo Romero Jurado, quien se halla enfermo y falto de memoria, en cuya atención, concedió licencia a la dicha Doña Teresa de Arellano para que pueda otorgar los instrumentos y demás recaudos que le convengan.
Doña Teresa de Arellano, mujer legítima del Capitán Lorenzo Romero Jurado, vecino del pueblo de Jalapa, declara que habiendo caído su marido en enfermedad incurable y teniendo licencia de la Real Justicia, vende a Miguel Jiménez Carralero, un esclavo mulato criollo llamado Joaquín, con todas sus faltas, defectos, enfermedades públicas y secretas, en 400 pesos de oro común; dicho esclavo está libre de empeño, hipoteca y cualquier otro gravamen.\r\n
Doña Teresa de Córdoba y Arellano, mujer legítima del Capitán Lorenzo Romero Jurado, con licencia y facultad de las Reales Justicias que tiene para poder otorgar cualquier escritura, y Domingo de Oliveros, administrador de su recua, otorgan que se obligan a pagar a Félix de Castro 480 pesos de oro común, del resto de 1 347 pesos en el ajuste de cuentas del tiempo que administra la recua, que pagarán según los viajes que haga.
Juan de Zárate y Diego de Zárate, vecinos de Jalapa, como testamentarios y herederos de Diego Ortiz de Zárate, venden a Doña Teresa de Córdoba y Arellano, mujer legítima de Lorenzo Romero Jurado, vecinos de Jalapa, una esclava mulata nombrada Antonia Catalina, de 20 años de edad, que hubieron y heredaron de su padre, por el precio de 300 pesos de oro común, libres de alcabala.
El Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, vecino de Jalapa, y Doña Teresa de Arellano, su legítima mujer, fundan una capellanía de misas por las almas de los otorgantes, las de sus padres y parientes difuntos, con 3000 pesos de oro común de principal, que cargaron sobre una tenería que los susodichos tienen a la salida de Jalapa, camino a la ciudad de Veracruz. Fue voluntad de los instituidores que el primer capellán, fuera uno de sus nietos, prefiriendo siempre el mayor al menor, y en caso de no haberlos, nombraron al Bachiller Felipe Galván, que está cursando estudios de Teología en la ciudad de Los Ángeles, y como primer patrón a su hijo Juan Romero Jurado, vecino de este pueblo.
Antonio Cardeña, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que Juan de Thormes, mercader que fue de esta vecindad, otorgó su testamento en la Nueva Ciudad de la Veracruz, donde declara fue albacea de Gaspar de Thormes, su padre difunto; asimismo declara que debe en España 800 pesos y en la Ciudad de Cartagena de Indias 170 pesos a las personas que refiere en su testamento, donde también dispuso que dichas cantidades se sacaran de sus bienes y se impusieran a censo sobre fincas seguras; y para ejecutar lo expresado, instituye y carga para la memoria de misas rezadas en el Convento del Señor San Francisco, sobre una casa del otorgante, ubicada en la calle que sale detrás de la iglesia parroquial y sube para el Calvario, colinda al frente con casa que fue de Melchor Fernández, al oriente con casa y solar de Juana Margarita de Oliver, al norte con solar de Bernardo Núñez y al sur con el patio de la casa de Teresa de Córdoba y Arellano.
Teresa de Córdoba y Arellano, dijo que el 2 de febrero otorgó su testamento en el cual por cláusula consta le debe 550 pesos a don Antonio de Chávez, vecino de las Ciudad de Cádiz, y es su voluntad se le paguen de sus bienes, y que se le digan 47 misas en el altar mayor del ánima en el hospital de este pueblo; cláusulas que ahora anula y revoca, como también en la que nombró por albacea al Reverendo padre Prior Doctor Francisco de Longoria Báez, capellán de dicho hospital, nombrando en su lugar al Bachiller Manuel del Pozo, presbítero domiciliario de este Obispado.
Doña Teresa de Córdoba y Arellano, dijo que el 2 de diciembre de 1709 otorgó testamento y el 4 de este mes y año codicilio, pero con el tiempo se ha ofrecido añadir y quitar algunas cláusulas; dijo que nombró como albacea y tenedor de bienes al Bachiller Manuel del Pozo, Presbítero Domiciliario de este Obispado, cláusula que anula. Asimismo declara que le debe 550 pesos a don Antonio de Chávez, vecino de la Ciudad de Cádiz, manda se le paguen; expresa que se digan 27 misas, igualmente lo revoca. Tiene recibida cierta cantidad de pesos por concepto de venta de Ana Margarita, esclava de 8 años que vendió su marido. Nombra como albacea y tenedora de sus bienes a Bartolomé Cosío, residente en Jalapa.