Fray Antonio de Luna y Arellano, Hermano Mayor del Hospital de Jalapa [Hospital de Nuestra Señora de la Concepción], en nombre y con poder de Fray Juan Rodríguez de Cervantes, Hermano Mayor del Hospital de Perote nombrado Nuestra Señora de Belem, vende a Nicolás de Miranda, vecino del Desierto de Perote, 200 varas de tierra, de a cuatro cuartas cada vara, por lo largo, y cien de ancho, eriazas; linde una barranca por donde corre el agua y pasa una vereda que va para el rancho de Juan de Olivares, Alguacil Mayor de la provincia de Jalacingo; libres de censo, hipoteca y otra enajenación, al precio de 4 reales y medio vara, que suman 168 pesos 6 reales de oro común que sobre dichas varas de tierra han de quedar a censo principal, y ha de pagar 8 pesos 2 tomines y medio de oro común de réditos en cada un año.
Fray Juan Rodríguez de Cervantes, Prior del Hospital de Nuestra Señora de Belem de Perote, dio en arrendamiento a María Rodríguez y Josefa de Olmedo, su hija, vecinas del paraje de Perote, la venta que está en dicho puesto, la cual ha poseído por suya propia este hospital; por tiempo de tres años a partir del 1 de noviembre de 1691, al precio de 200 pesos de oro común anuales.
Fray Juan Rodríguez de Cervantes, Hermano Mayor del Hospital Real de Perote nombrado Nuestra Señora de Belén, en nombre de dicha casa, hospital y los demás religiosos, dijo que el Fray Felipe de Ariza, Hermano Mayor que fue de este hospital, con patente del Padre Fray Francisco de Llerena, Hermano Mayor provincial, vendió a Juan de Olivares, Alguacil Mayor del partido de Jalacingo, una venta y un rancho de labor nombrado Pinaguizapa, el 3 de enero de 1678, en la ciudad de Los Angeles, en el precio de 4400 pesos de oro común que fueron impuestos a censo redimible en favor del referido Hospital, y ahora, el dicho Juan Rodríguez de Cervantes canceló la escritura mencionada, de común acuerdo con Juan de Olivares, quien ha pagado al hospital los réditos correspondientes, y dio por libre al dicho Alguacil Mayor del pago de los réditos del censo.