El Capitán don Juan Antonio de Zavalza, el Alférez don Francisco Pérez de Arellano, don Laureano Fernández de Ulloa, don Domingo Díaz Mier, don Bartolomé de Borja, don Pedro de Campos, don Bernardo Gómez, don Sebastián Barradas, don Ignacio Barradas, don Manuel Barradas, don José de Castro, don Carlos Roso, Manuel José de Acosta y Luis de Rojas, vecinos del pueblo de Jalapa y dueños de mulas, otorgan poder general a don Juan Francisco Vértiz, vecino de la Ciudad de México, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
José de Sandoval, como principal obligado, y Francisco de Sandoval, como su fiador, vecinos de San Andrés Chalchicomula, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Los Angeles, 168 pesos y 6 tomines de oro común, por otros tantos que valieron las semillas, ganado y lana, del diezmo del año pasado de 1679, que dicho principal compró al Lic. José de Siles, presbítero, colector de diezmos, del rancho de San Pablo, Pago de San Andrés Chalchicomula, del rancho de San Miguel, del rancho de Doña Elena de Luna y del rancho de Luis Rojas[Luis de Rojas] nombrado San Antonio, para fin del mes de diciembre que viene del presente año.
Doña Petronila Martínez Blanco y doña Gertrudis Martínez Blanco, doncellas, doña Francisca Martínez Blanco, mujer de Luis de Rojas, y doña Antonia Martín Blanco, mujer de Francisco de Aguilar, herederas del difunto Juan Martínez Blanco, otorgan poder especial a don José de Acosta, junto con don Antonio Martínez Blanco, hermano de las declarantes, para que acudan a la Antigua Veracruz y reclamen la parte de los bienes que les corresponde de parte de su difunto padre.
Luis de Rojas, hijo legítimo de José de Rojas, difunto y de María de Zárate, viva, vecinos de este pueblo de Jalapa, casado con Francisca de Martínez, nombra como albaceas a su esposa Francisca Martínez y a Juan Martínez, Ministro y padre, y a su citada esposa como tutora y curadora de su hija, a quien nombra heredera universal.