Don Francisco Rizo, vecino del desierto de Perote, vende a los hijos y herederos de Doña Juana Lovillo, mujer legítima que fue del Capitán Don Antonio Beltrán, vecinos de la jurisdicción de Jalacingo, un sitio de tierra para molino y venta, que hubo y heredó de su tía María Vázquez, según consta de la merced hecha por Don Luis de Velasco el 9 de mayo de 1592 en la ciudad de México, por el precio de 150 pesos de oro común, libres de censo, empeño e hipoteca, cuyos linderos son los siguientes: por una parte colinda con la hacienda de labor que fue de Doña Juana Lovillo, por la banda del sur; por otra parte, con la barranca del Arroyo Seco, camino real a Veracruz; al Oriente, con tierras realengas; y por otro lado, con tierras que llaman de la Sierra del Agua.
Don Francisco Rizo, vecino del Desierto de Perote, jurisdicción de Jalacingo, vende a los hijos y herederos de Diego de Huesca, difunto, y de Doña Inés Rodríguez Lovillo, su mujer, vecino de Perote, un potrero de tierras de su propiedad nombrado Mecacalco, ubicado en dicha jurisdicción; linda por una parte con el pueblo de Zapotitlán, y por las demás con tierras realengas; libre de censo, empeño, hipoteca y otro gravamen, por el precio de cien pesos de oro común.
Don Francisco Rizo, vecino del desierto de Perote, vende a Don Juan de Malpica, vecino de dicho desierto, la parte y porción que le cabe de la herencia paterna y materna, en el rancho nombrado San Juan Alteyuca, ubicado en el referido desierto; libre de censo, empeño, hipoteca y otro gravamen, por el precio de 210 pesos de oro común que debe a diferentes personas y los ha de pagar el comprador.
Francisco Rizo, como principal obligado, y Juan Hernández, como su fiador, vecinos de la jurisdicción del pueblo de Jalacingo, en el Pago de Perote, se obligaron a pagar a la Masa General de la ciudad de Los Ángeles, 156 pesos y 6 tomines y medio de oro común, por otros tantos que valieron las semillas y ganados, del diezmo del año pasado de 1677, de los ranchos de [Altoyuca]Alteyuca, Pinaguizapa y Tenextepec, de la jurisdicción de Jalacingo; y de la hacienda que tiene en arrendamiento Don Pedro López de Villaseñor que es del Capitán Don Diego Galindo, de la jurisdicción de San Juan de los Llanos, en esta forma: 139 pesos y 5 tomines y medio, para fin del mes de diciembre del presente año, y los 17 pesos y un tomín restantes, para fin del mes de agosto de 1679.