Esteban Sánchez, vecino de la ciudad de los Ángeles, dueño de recua, manifestó llevar en ella para la Nueva Veracruz, dos indios llamados Francisco y Martín, asimismo el Corregidor les notificó que a los indios debe dársele buen tratamiento, no servirse de ellos contra su voluntad y pagarles por su trabajo conforme al auto de la Real Audiencia que lo ordena.
Esteban Sánchez, dueño de recua, vecino de la ciudad de los Ángeles, manifestó dirigirse hacia la Nueva Veracruz y llevar en servicio de su recua dos indios nombrados Bartolo y Alonso; asimismo Pedro de la Cruz, dueño de recua, manifestó llevar para la Nueva Veracruz en servicio de su recua otros tres indios.\n
Esteban Sánchez, dueño de recua, vecino de la ciudad de los Ángeles, manifestó llevar en su servicio para la Nueva Veracruz, dos indios nombrados Andrés Martín y Juan Pérez. Asimismo, el corregidor le notificó no baje a dichos indios a la Nueva Veracruz en servicio de su recua en conformidad a la ordenanza que lo prohíbe desde 1 de junio de cada año hasta el otro día después de San Francisco, por ser estos meses trabajosos por las muchas aguas que llueve.\n
Se tomó la razón de 5 barriles de arrope que Antonio Muñoz de Collante remite a México, en recua de Esteban Sánchez, vecino de la Puebla, para entregar a Juan Vázquez de Medina.\n
Se tomó la razón de 26 barriles de vino, que lleva Esteban Sánchez en sus mulas, para entregar a Pedro Márquez en la Puebla.\n
Juan Díaz Matamoros, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Luis Pérez Coronel, vecino de Jalapa, para que en su nombre cobre a Esteban Sánchez, vecino de la ciudad de México, los pesos de oro común que por dos escrituras de plazo vencido pareciere deberle.
Esteban Sánchez, carretero, vecino de México, se obliga de pagar a Juan Díaz Matamoros 100 pesos de oro común, que son el precio de diez bueyes y novillos.
Esteban Sánchez, carretero, vecino de México, se obliga de pagar a Juan Díaz Matamoros 220 pesos de oro común, los cuales son el precio de 20 novillos.