Luis López, dueño de recua, natural y vecino de Jalapa, habiéndose casado con Juana Margarita de Oliver, hija legítima de Bartolomé de Oliver y de Margarita Martín de Abreo, difuntos, vecinos que fueron de este pueblo, como heredera de bienes raíces y muebles, recibió de su mujer 8000 pesos de oro común por bienes dotales, en unas casas de cal y canto ubicadas en Jalapa, 9 esclavos negros y mulatos, ropa para dama, 2 camas, 4 colchones, joyas y otros enseres domésticos.
Pedro Gil, dueño de recua, vecino de Jalapa, dijo que a pedimento del Capitán Don Jerónimo Galecio Mucio, vecino de Puebla de Los Ángeles, se procedió por ejecución contra la persona o bienes de Bartolomé de Oliver, por cantidad de pesos y escritura de obligación de plazo cumplido, a lo cual se puso Luis López en nombre de su esposa Juana Margarita de Oliver, por única heredera de su madre Margarita Martín de Abreo, mujer que fue de Bartolomé de Oliver, por la cantidad de 2700 pesos de oro común de la dote y arras de la difunta, en cuyo favor el dicho Bartolmé de Oliver otorgó la escritura. Y como se ha ganado sentencia de remate para que del valor de los bienes ejecutados, en primer lugar se paguen los 2000 pesos de la dote a la referida Juana Margarita de Oliver, y para que se pueda ejecutar como mejor lugar haya de derecho, el dicho Pedro Gil se constituyó por fiador de Juana Margarita y de su marido Luis López, en tal manera, que si la dicha sentencia de remate se apelare y por alguna de las causas de la Ley de Toledo, fuere revocada en todo o en parte, los susodichos volverán todos los pesos de oro que importare la parte revocada al referido Bartolomé de Oliver, y a quien por él fuere parte legítima, conforme a la Ley de Toledo.
Luis López, y su esposa, Juana Margarita de Oliver, vecinos de Jalapa, dieron su poder cumplido al Tesorero Gaspar de los Reyes, para que en su nombre prosiga el litigio y oposición hecha a la ejecución de los bienes de Bartolomé de Oliver, por la dote y arras que llevó a su poder Margarita Martín de Abreo, madre de la otorgante, y presentada la escritura correspondiente, pida, recibe y cobre la cantidad de pesos que importa la dicha dote, en reales o en bienes
Juana Margarita de Oliver, hija legítima de Bartolomé de Oliver y de Margarita Martín de Abreo, vecina de Jalapa, mujer legítima que fue del Alférez Luis López, difunto, otorga su testamento. Entre sus bienes tiene empezada una casa que colinda al oriente con la Calle Real, al poniente con solar y casa de Bernardo Núñez, al norte con la plazuela. Tiene además trastes de menaje de casa, un mulato llamado Matías de 50 años más o menos, otro negro llamado Marcial de 34 años. Asimismo tiene algunas cuentas pendientes por las cuales pide a sus albaceas se ajusten. Nombra como herederas a sus hijas, y como albaceas a sus hijas Inés López y a Miguel Jiménez Carralero.