María de la O Martínez, viuda de Alonso Ortiz, vecina del pueblo de Jalapa, natural de Lucas Martín, hija legítima de Diego Martín y Lucía de la Cruz, otorga su testamento donde declara lo siguiente: al contraer matrimonio trajo de dote 300 pesos, tiene algunas deudas cortas con algunas personas, como bienes suyos tiene la mitad de lo obtenido durante su matrimonio, la casa en la que vive con 100 pesos de principal que tiene sobre sí, el monto de la venta de ganado, entre otros géneros menores. Nombra como herederos a sus hijos; y como albacea testamentaria a José y Leonardo, sus hijos.
Pedro de Medina Camacho, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Alonso Ortiz, vecino de Jalapa, para que en su nombre, como administrador de la recua del Capitán Don Francisco Alvarez, Alcalde Mayor de Chiautla de la Sal; en virtud de hallarse enfermo, haga los entregos de los géneros, pesos y demás mercaderías que lleva la dicha recua para la ciudad de la Nueva Veracruz, a sus respectivos dueños.
Doña Ana de Thormes, viuda de José Cardeña, vende a Eugenio López de Pro, vecino de este pueblo, una casa que colinda al oriente con casa y solar de Magdalena Josefa de la Higuera, al poniente con la calle que va desde la casa del Capitán Bartolomé de Castro hasta la que fue de Alonso Ortiz, al norte con la casa de Bartolomé de Castro, al sur con solar y casa de María Rodríguez. La venta se hace libre de censo, hipoteca y otra enajenación, en 200 pesos de oro común.
Francisca Antonia Ortiz, mujer legítima de Bonifacio Ramírez, vecinos de este pueblo, otorga poder al dicho su marido para que en su representación parezca en juicio, y solicite se haga división de bienes que quedaron por muerte de sus padres Alonso Ortiz y María de la O Martínez. Herencia que tiene aceptada con beneficio de inventarios, nombrando a Bonifacio como tercer Contador.
El Capitán Pedro Zapata de Ezquerra, Alcalde Mayor de la jurisdicción de Jalapa, en representación de Alfonso Ortiz, demente, hijo y heredero de Alonso Ortiz y de María de la O Martínez, así como los demás herederos, dijeron que por su muerte quedaron diferentes bienes que subsisten proindivisos, entre ellos unas casas en este pueblo que no tienen cómoda división, por lo que es preciso venderlas. Por tanto venden al Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, de la Orden de Santiago, las mencionadas casas ubicadas en la calle que llaman de Tecuanapa y sale al camino que va a los ingenios en 1, 000 pesos de oro común, 100 de ellos los ha de reconocer a censo principal redimibles a la Cofradía del Santo Nombre de Jesús con los réditos que le corresponden del 5% cada año.
El Capitán Pedro Zapata de Ezquerra, Alcalde Mayor de la jurisdicción de Jalapa, en representación de Alfonso Ortiz, demente en el Hospital de San Hipólito Mártir de la Ciudad de México, hijo legítimo de Alonso Ortiz y María de la O Martínez, así como los demás herederos, otorgan que han recibido del Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, de la Orden de Santiago, vecino de este pueblo, 900 pesos de oro común, mismos que son del costo de la casa que le vendieron.
Fray Francisco de Llerena, Hermano Mayor del Hospital de la Limpia Concepción de Nuestra Señora de Jalapa, con licencia de Fray Alonso de Ayala, Hermano Mayor Povincial, vende por juro de heredad, a Don Alonso Ortíz, vecino de Jalapa, un solar que este hospital tiene en este pueblo, el cual linda con el callejón que llaman de Domingo El Portugués; por el lado derecho, con solares de Manuel de la Peña y de Juan Mejía Navarrete; por el lado izquierdo, con un solar de Juan Díaz de la Cueva; y por las espaldas, con la huerta y solar de Juan de la Gala Moreno, eriazo, libre de hipoteca, por el precio de 100 pesos de oro común que han de quedar impuestos a censo principal sobre el mismo y sobre lo que en él se fabricare, a razón de 5 pesos de rédito anuales, a partir del 1 de enero del presente año.
María Martín, viuda de Alonso Ortiz, y su hijo José Ortiz, ordenan su testamento según les había comunicado, donde declaran como bienes la casa de su morada ubicada en la calle que viene de Tecuanapa y sale al camino que va a los ingenios, un solar eriazo que compró al Hospital de este pueblo en virtud de patente de Fray Alonso de Ayala, Hermano Mayor de la Orden de la Caridad, en 100 pesos que quedaron cargados a censo redimible bajo los linderos que se declaran en la escritura; asimismo dijo tener ganado vacuno y caballar en unas tierras que llaman Coyole. La otorgante declara que cuando se casaron llevó de dote 300 pesos de oro común y su marido no trajo caudal alguno porque acababa de salir de aprendiz de albañil. También les comunicó tener algunas deudas que pidió las paguen. Nombró como albaceas a los otorgantes y como herederos a sus 8 hijos.
Alonso Ortiz, hijo legítimo de Alonso Andrés y de Francisca Ortiz, vecinos y naturales que fueron del Ingenio Grande, de donde es vecino el otorgante, dio su poder cumplido a su hijo José Ortiz, para que después de sus días hagan y otorguen su testamento, según y como se les tiene comunicado. Asimismo, dio poder a José Ortiz, para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, que al presente tiene o adelante tuviere.
Don Domingo de Oliveros, vecino de Jalapa, albacea testamentario de su hermano Don Pedro González del Castillo, tutor y curador de los menores Josefa, Juana y Juan González del Castillo, hijos y legítimos herederos de Mateo González del Castillo, difunto; y por cuanto el Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, cura que fue de este partido de Jalapa, entre otros bienes, dejó un mesón en este pueblo para Mateo González y sus herederos, con la pensión del censo que tiene impuesto, y en atención a lo referido, como curador y en nombre de los dichos menores, dio en arrendamiento a Alonso Ortiz y José Ortiz, vecinos de Jalapa, el mesón que está en la plaza pública de este pueblo, de cal y canto, cubierto de teja, por tiempo de tres años, a partir del 28 del corriente, y al precio de 170 pesos de oro común anuales.